The Legend of Zelda tiene una terrorífica historia de fantasmas que recordamos por Halloween

Halloween está a la vuelta de la esquina y existen pocas cosas mejores que recordar historias de terror para una fecha tan señalada. Es por ello que nuestros compañeros de Kotaku han explicado en profundidad la popular leyenda urbana de Ben Drowned, una historia que empezó a contarse en los foros de 4chan hace muchos años y que decía que un joven compró un cartucho de Nintendo 64 a un anciano en un garaje. En el cartucho tan solo ponía la palabra Majora.

Al iniciar el juego se da cuenta de que todos los personajes de la obra han desaparecido y que lo único que suena es una jovial risotada de un joven. Ante la imposibilidad de avanzar en el videojuego de The Legend of Zelda decide ahogar a Link en un estanque. Es entonces cuando tras su Link aparece una estatua de rostro terrorífico y después Link, esta estatua y el vendedor del garaje aparecen encerrados en una mazmorra todos juntos sin saber muy bien por qué.

A medida que fueron pasando los años se fueron añadiendo más y más detalles a esta leyenda urbana de los videojuegos, como una inteligencia artificial que se comunicaba con el usuario en el cartucho maldito de Majora y que le invitaba a hacer cosas para su diversión. Supuestamente era un fantasma atrapado dentro del cartucho, el fantasma del anciano que se lo había vendido, en realidad. Las leyendas urbanas pocas veces tienen algo de verdad y esta no es una excepción, pero sigue siendo una historia de ficción  genial.

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