The Legend of Zelda: Una de las mejores cosas de la saga nació por error

No cabe duda de que este 2017 ha sido el año de la saga The Legend of Zelda, pues Breath of the Wild fue el encargado de acompañar a Nintendo Switch en su lanzamiento y ambos productos han sido todo un éxito. La consola de la Gran N ha conseguido vender diez millones de unidades en tan solo nueve meses, mientras que The Legend of Zelda: Breath of the Wild es considerado casi por todos como el mejor juego del año.

Sin embargo el éxito de la franquicia Zelda, como bien sabrás, no ha llegado este año, sino que lleva tres décadas en lo más alto y ofreciendo títulos de una increíble calidad. Hoy queremos hablarte del primero de todos, el que inició la leyenda de Zelda (bonito juego de palabras) y que marcó un antes y un después en el catálogo de Nintendo Entertainment System, que solo había visto nacer a una de sus grandes franquicias.

Si has jugado a ese primer The Legend of Zelda es posible que recuerdes lo que ocurría cuando terminabas la aventura. El videojuego te daba la oportunidad de comenzar un segundo viaje o misión que no solo aumentaba el nivel de dificultad, sino que también incluía nuevas mazmorras y cosas por hacer. Pero lo más curioso de todo es que nada de todo ello estaba previsto inicialmente mientras se estaba llevando a cabo el desarrollo.

Nintendo tenía por costumbre consumir hasta el último byte de capacidad de los cartuchos que utilizaba, de modo que cuando terminaron de desarrollar The Legend of Zelda se percataron de que tan solo habían empleado la mitad del espacio que tenían a su disposición. Fue precisamente por ello, un error de programación y de cálculo, por lo que decidieron crear una segunda aventura para cuando terminaras la primera de ellas.

Fue el codiseñador Takashi Tezuka quien tomó la decisión, pues les pareció absurdo dejar la mitad del cartucho sin utilizar. Poder iniciar la aventura una segunda vez tras haber terminado el videojuego era algo bastante novedoso para la época y lo curioso es que nada de ello hubiera ocurrido si Nintendo hubiera calculado bien desde el principio y su The Legend of Zelda original hubiera ocupado lo que tenía que haber ocupado.

Como ves, algunas veces las mejores cosas nacen de forma inesperada o sencillamente por errores de cálculo. Este no es más que un nuevo ejemplo de la grandeza de una de las sagas de videojuegos más importantes de toda la historia de la industria, pero si quieres conocer más curiosidades sobre la franquicia The Legend of Zelda te invitamos a que nos lo hagas saber a través de la caja de comentarios para que lo tengamos en consideración para futuros textos de temática similar.

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