The Witcher 3 tiene algunos detalles secretos que hacen de su mundo algo inolvidable

Conseguir que una saga de videojuegos se sitúe entre las más importantes de la historia del ocio electrónico es un reto mayúsculo que solo está a la altura de unos pocos elegidos. Unos de ellos son los polacos de CD Projekt RED, que han conseguido en tan solo una década consagrar a su franquicia The Witcher como una de las más populares de los últimos años y como una referencia para todos los amantes del género RPG.

No hay que quitarle ningún mérito al estudio polaco, pero lo cierto es que The Witcher nacía de una gran base como es la maravillosa saga literaria de Geralt de Rivia, obra del escritor también polaco Andrzej Sapkowski. Sin embargo CD Projekt RED supo aprovechar ese punto de partida y ofrecernos historias inolvidables, personajes maravillosos, misiones espectaculares y paisajes que se han quedado grabados en nuestras retinas.

No obstante, la saga no alcanzó el verdadero éxito y el estatus de atemporal hasta que llegó The Witcher 3: Wild Hunt, que incorporó a todos esos elementos anteriormente mencionados un mundo abierto para el recuerdo. Quizá uno de los mejores que se hayan diseñado nunca. Tenemos variedad de paisajes, riqueza de enemigos, situaciones y obstáculos. Pero lo más importante es que está cuidado hasta el más mínimo detalle.

Es de ello de lo que queremos hablarte en el día de hoy, pues lo mejor de The Witcher 3 es explorar su mundo y darte de bruces con detalles que jamás podrías esperar. Un buen ejemplo de ello es una cosa que encontramos en las islas Skellige. Caminando por allí te podrás topar con una curiosa formación rocosa de la que, sin embargo, no descubrirás qué es exactamente hasta que busques una posición elevada para verla desde otro ángulo u otra perspectiva.

Se trata de una escena en la que dos seres (presumiblemente humanos) parecen estar peleándose y recuerda a las Líneas de Nazca de Perú o a las Hill Figures en Bretaña. No hay ninguna misión en el juego relacionada con estas formaciones rocosas ni podemos interactuar con ellas en modo alguno, por lo que no había motivo para introducirlas. Pero igualmente CD Projekt RED las introdujo y precisamente por ello el mundo de The Witcher 3 es tan espectacular e inolvidable.

Otro buen ejemplo de esos detalles que ayudan a configurar el fabuloso mundo de The Witcher 3 y que en realidad no tendrían por qué estar allí son las estrellas fugaces que podemos ver alguna vez sobre el cielo de los Reinos del Norte si tenemos fortuna. Si ello ocurre pide un deseo, que seguro que al bueno de Geralt de Rivia se le acaba cumpliendo, ya sea un futuro romántico o terminar ese contrato de monstruo que tantos quebraderos de cabeza le está dando.

Como ves, el mundo de The Witcher 3: Wild Hunt es una de las grandes cosas que nos ha dejado esta generación y, de hecho, el género en los últimos tiempos. Localizar detalles de este estilo no es sencillo, pero desde aquí te invitamos a recorrer cada rincón, pues la obra de CD Projekt RED siempre conseguirá sorprenderte de alguna nueva forma. Si te ha gustado el artículo háznoslo saber a través de la caja de comentarios para que lo tengamos en cuenta para futuros textos.

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