The Witcher: La emblemática saga llega a su fin

The Witcher: La emblemática saga llega a su fin

The Witcher 3: Wild Hunt lanzará su nueva y última expansión el próximo 31 de mayo, día en el que los millones de fans de está mítica saga podrán disfrutar de Geralt de Rivia en Blood & Wine. Más horas de juego, un total de treinta, nuevas aventuras, con un total de noventa misiones, y muchos sentimientos encontrados que hallaremos en la nueva región de Toussaint, la tierra de los viñedos que ofrecerá una estampas mucho más coloridas que la mayoría de los antiguos escenarios de la franquicia. 

Esta será, sin embargo, la segunda vez que Geralt de Rivia visite la sureña región Tousasint, pues ya lo hizo de un modo muy distinto, a través de la novela La dama del lago. Y es que la franquicia de The Witcher no solo se ha movido en el terreno de las consolas, sino que su origen se remonta muchos años antes, veinticuatro concretamente, de la mano de Andrzej Sapkowski. Este autor polaco fue el creador de esta fantasía heroica que comenzó siguiendo las aventuras del Lobo Blanco para, muy pronto, sumar un enorme elenco de personajes secundarios que, progresivamente, obtuvieron un gran protagonismo.

El primero de los libros, El último deseo, se remonta al año 1992. Junto con el segundo, La espada del destino, lanzado un año después y escrito en realidad con anterioridad, describen algunas situaciones en torno a Geralt de RIvia en forma de historias cortas, que se presentan al lector como si de un cuento se tratase. Más adelante, en los siguientes libros que el mismo Sapkowski publicó, se da paso a un tipo de novela mucho más clásica, aunque sin perder el habitual humor de la saga, que continúa las aventuras de nuestro héroe de pelo blanco y espadas de plata y acero a su espalda. De este modo, a partir de 1994 y hasta 1999, fueron editados un total de cinco libros que dieron por terminada la historia de Gwynbleidd. Los más apasionados del brujo tendrán grabados a fuego en su memoria los títulos: La sangre de los elfos, Tiempo de odio, Bautismo de fuego, La torre de la golondrina, La dama del lago.

Catorce años después, ni más ni menos, el autor decidió expandir el universo The Witcher con una nueva novela que se ubicaría cronológicamente como una precuela. La idea surgió, según comentan las malas lenguas, tras el lanzamiento del primer videojuego de la saga, desarrollado por las geniales mentes polacas de CD Projekt RED. Al parecer, Sapkowski no quedó satisfecho con el rumbo que estaba tomando la historia y decidió volver a embarcarse en las aventuras del rivio. Algo similar a lo que, en 1980, ocurrió cuando Stanley Kubrick aportara su propia visión sobre la historia que Stephen King había construido con El Resplandor. El disgusto del maestro del terror fue tal que, en 1997, decidió volver a rodar una adaptación bajo sus normas y las de nadie más. Sin embargo, el escritor polaco se conformó con presentar los orígenes del mutante de Kaer Morhen en Estación de tormentas, que vio la luz hace relativamente poco, en 2013.

En colación con la vertiente jugable de la saga de Geralt de Rivia, es inevitable acordarnos de las obras que han mediatizado al personaje nacido de la pluma del escritor de Łódź. Por supuesto, nos referimos a los videojuegos creados por el estudio CD Projekt RED. El primero de ellos, el antes mencionado The Witcher, dio continuidad en 2007 a la última de las novelas, por lo que en ningún caso se trató de una mera adaptación. Es por ello por lo que, desde la desarrolladora polaca, pensaron en una original manera de atraer a los aficionados al rol que no habían leído las novelas, poco conocidas por aquel entonces fuera de Europa. La estrategia consistió en volver amnésico al bueno de Geralt, con lo que los usuarios más desconocedores del universo, estaban a la par con el protagonista, que comenzaría un lógico proceso de re-aprendizaje de todo lo que los lectores ya daban por sentado. Obviamente, aquellos que mejor conocían el pasado del brujo y sus compinches podían disfrutar, en mayor medida, de guiños, referencias y personajes del pasado que visitaban la trama, como es el caso de Triss Merigold, Zoltan o Jaskier en el primer juego.

Más tarde, en 2009, llegaría la secuela con The Witcher 2: Assassins of Kings, en la que Geralt se veía obligado, para salvaguardar su honor, a posicionarse y a romper con la neutralidad que le había caracterizado en el pasado. Además, por primera vez en la saga de videojuegos, encarnabas a otros personajes dependiendo de las decisiones que hubieses tomado con anterioridad. Por otra parte, y a medida que la relación entre el protagonista y la hechicera de cabello pelirrojo se estrechaba, el Lobo Blanco iba recuperando sus recuerdos y, con ellos, su vida. Unos recuerdos que sirven de preparación para afrontar The Witcher 3: Wild Hunt, lanzado en 2015 para la nueva generación de consolas y que supone el verdadero cierre de la historia de Andrzej Sapkowski. Y es que todo confluye en esta tercera entrega: la reaparición de Ciri y Yennefer, la amenaza de la Cacería Salvaje y la despiadada invasión de Nilfgaard sobre los Reinos del Norte. 

Para expandir esta trama, los chicos de CD Projekt RED también lanzaron en el mismo año The Witcher 3: Hearts of Stone, el primer contenido adicional para la historia principal de Wild Hunt. Este DLC recupera ese aire de cuento que la franquicia extrañaba con una historia alejada de la acción de la trama principal y que nos acerca a relatos de príncipes, sapos gigantes, hechizos y traiciones en una aventura de tono más distendido que también nos envuelve con cierta tenebrosidad. Tampoco podemos olvidar el regreso de la bella Shani, un personaje con poco peso en las novelas que aquí sí adquiere, como ya hizo en el primer The Witcher, una importancia capital, protagonizando un tórrido romance con Geralt.

De este modo, tras más de una década de trabajo del estudio polaco al mando del mundo de Geralt de Rivia, que le ha valido un ascenso meteórico al altar de los grandes del sector, llegamos al inevitable final con The Witcher 3: Blood & Wine, que supondrá el cierre definitivo, al menos en teoría, de la saga de videojuegos. Sin embargo, según se viene hablando en los últimos meses, todo parece indicar que volveremos a adentrarnos en las aventuras del brujo a través de una película de acción real que verá la luz en los próximos años. Por el momento, solo nos queda pronunciar un sonoramente élfico “va fail, Gwynbleidd”.

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