Todo lo que necesitas saber de 300 antes de ver 300: El origen de un imperio

Corría el año 2006 y un casi desconocido director llamado Zack Snyder estrenaba una película que adaptaba el cómic 300 de Frank Miller. El director de El Hombre de Acero sólo tenía por aquel entonces en su currículum el remake de El amanecer de los muertos de George A. Romero. La película 300 presentaba una propuesta arriesgada y diferente, llena de innovaciones técnicas y visuales, reflejando en ella su propio estilo como recurso artístico, es decir, Snyder rodó con acierto las escenas de acción cambiando repentinamente la cámara lenta por la rápida.

La cinta fue un tremendo éxito ese año, recaudando 456 millones de dólares en todo el mundo, sólo superada en recaudación ese año por la tercera parte de Piratas del Caribe, catapultando a la fama a su director y a sus protagonistas Gerard Butler (Objetivo: La Casa blanca) y Lena Heady (Juego de Tronos). Tiene el récord de ganancias obtenidas en la taquilla americana en el mes de marzo.

Ocho años después llega su continuación, un spin-off que funciona a la vez como precuela y secuela de la cinta original. Contará el auge del Imperio de Jerjes, así como la lucha del General ateniense Temistocles por vengar a los 300 espartanos fallecidos en la batalla de las Termópilas.



¿Qué promete la película 300: El origen de un imperio?: Dar continuidad a la película anterior, donde repite Zack Snyder como guionista y productor, así como la vuelta de Lena Heady como Reina Gorgo y de David Wenham (El Señor de los Anillos) como Dillios (el narrador de la primera película). Entre las novedades están el nuevo director, Noam Murro (Smart people) y la incorporación de Eva Green (de la serie Penny Dreadful) como Artemisia, general encargado del ejército de Jerjes; así como el propio General Temistocles, encarnado por Sullivan Stapleton (Animal Kingdom). Entre las ausencias se encuentran el propio Butler y Michael Fassbender (X-Men: Días del futuro pasado), que interpretó a Stelios. La película también está basada en una obra de Frank Miller: “Xerxes”.

300 puede considerarse como una de las adaptaciones más feiles y mejor ejecutadas de un cómic, que cuenta una historia a mitad de camino entre la realidad y la hipérbole de un hecho histórico real. Partiendo de lo dibujado y narrado por Frank Miller, el directo Zack Snyder usó la voz en off de Dillios para aumentar la hipérbole de la historia, achacando los deslices con la realidad a las exageraciones de un orador tan espléndido como era Dillios, que pretendía aumentar la épica de la hazaña realizada. 

Entre los añadidos de Zack Snyder a la obra de Frank Miller se encuentra el berserker que lucha contra el rey Leónidas, el rinoceronte gigante, el obeso deforme con cuchillas en vez de brazos, una cabra humanoide o las granadas de pólvora que lanzan los persas (que Dillios cataloga de magia oscura), entre otras. Pero de todo lo añadido, lo más significativo es el aumento de importancia de la figura de la reina Gorgo, que pasa de ser puramente testimonial en el cómic a convertirse en la película en la responsable de convencer al Senado de Esparta de que todo el ejército debe ir a luchar junto a su rey.


La producción de 300 no fue tarea fácil, y no sólo por el meticuloso empeño del director de imitar la gran mayoría de las escenas del cómic en la gran pantalla. Para poder plasmar mejor la obra original de Miller, se utilizó la técnica de superposición de croma, para poder reproducir el cómic más fielmente. Para abaratar costes, se reciclaron armas de las películas Troya y Alejandro Magno.

El rodaje empezó en octubre de 2005 en Montreal (Canadá), y duró 60 días, grabándose las escenas en orden cronológico. Con un presupuesto de 60 millones, se rodó en interiores con pantallas azules y la técnica de croma, donde el único exterior fue la escena de los caballos cabalgando por el campo abierto. Los actores llegaron a quejarse de lo meticuloso que era el director de Watchmen con el fin de plasmar a la perfección el cómic. Como curiosidad, Gerard Butler se lesionó en un tendón del brazo y en un pie durante el rodaje de las escenas de acción.

En cuanto a la postproducción, estuvo a cargo de Meteor Studios e Hybride Technologies de Montreal, en el que desarrollaron un proceso llamado “The Crush”, con el fin de manipular los colores e incrementar los contrastes. Como anécdota curiosa está el hecho de que la escena del oráculo se rodó totalmente bajo el agua, y se modificó después en postproducción. Un total de 10 compañías de efectos especiales se vieron involucradas en la postproducción de la película, tardando un año en finalizar el montaje.

Tanto el cómic como la cinta fueron duramente criticados acerca de la precisión histórica de los hechos narrados, por lo que Zack Snyder tuvo que salir a defenderla alegando que la historia era real en un 90%, que les mostró la cinta a historiadores reputados y que éstos alabaron la precisión de algunas partes. Sin embargo, otros historiadores contradicen este hecho, puesto que indican que se idealiza en exceso la sociedad espartana y se muestra a los persas como monstruos, así como a los griegos como pusilánimes (incluso, Leónidas les llama débiles y asaltacunas).

La batalla de las Termópilas es considerada como el choque de civilizaciones de la época, y la oposición espartana y las repercusiones de dicha acción son la razón de que el Imperio Persa no invadiera toda Europa. También se critica la insistencia del film de representar a los espartanos como defensores de la libertad y la democracia y a los persas como esclavistas. Esto es debido a que algunos estudios demuestran que el Imperio Persa pagaba a sus trabajadores, mientas que el 37% de los griegos eran esclavos. La realidad demuestra que Esparta era una monarquía militar, no una democracia; y en el cómic el rey Leónidas es un líder autoritario, donde indica a sus hombres que si quieren democracia que se vayan a Grecia. Sin embargo, la cinta de Snyder insiste en reflejar que su lucha a muerte se debe al único fin de salvaguardar la democracia y la libertad.

Tras el estreno de la película, Frank Miller tuvo que volver a explicar que su cómic era una adaptación libre de la narración del historiador Heródoto de las Guerras Médicas, en concreto de la Batalla de las Termópilas. En ningún momento, ni en el cómic ni en la película se pretende asegurar que lo narrado sea un reflejo fiel de hechos reales históricos. Otra libertad de Miller (secundada por Snyder) es el aspecto de Los Inmortales, ya que se les representa muy influenciados por la cultura japonesa, dado el fervor que siente el escritor y dibujante por las costumbres niponas. No sólo se alejan de la realidad, sino que incluso el director llega a mostrarlos como seres físicamente deformes y con seis dedos en las manos.

Pero las críticas no sólo llegaron de la prensa y de los historiadores, sino que Irán también se sumó al carro, donde criticaba la imagen homosexual que se daba del rey Jerjes, y que el ejército persa fuese tan deshumanizado. Los iraníes consideraron toda la película como una forma de convencer al espectador de la supuesta maldad de los persas, sugiriendo un intento por parte de Occidente de demonizar a Oriente. Ante esto último, tuvo que salir el propio Zack Snyder a matizar que su película no guardaba ni la más mínima relación con posibles conflictos políticos o sociales actuales. Frank Miller también explicó que aunque eran esclavistas, sus mujeres tenían muchos derechos, y que si llega a mostrar a los espartanos tal y como eran realmente, hubiera sido muy difícil que el espectador empatizase con ellos; y, menos aún, que gritaran con los espartanos al unísono: “¡Au! ¡Au! ¡Au!”

Dado su éxito, no faltaron las parodias e influencias de la película, donde al mencionado grito espartano (¡Au!) se le sumaron el “Esto es Esparta” y su remix en internet, junto a multitud de chistes gráficos (curiosamente, en el cómic en español dice simplemente “Esparta” antes de dar la patada al emisario persa); así como otras múltiples imitaciones más o menos conseguidas. Cabe destacar la parodia de South Park, en el que la señora Garrison lucha junto a 300 lesbianas contra Jerjes, que quiere comprar su bar preferido; y también cabe mencionar esa película que parodiaba la cinta, Casi 300, cuya única gracia era que los “casi” 300 eran en realidad solamente 13 espartanos.

Una influencia clave también se encuentra en la serie Spartacus, donde se ven claramente su imitación del aspecto visual y cercano al cómic de la película, así como los cambios de velocidad de la cámara en sus secuencias de acción. Curiosamente, el actor que interpretó al mensajero persa (Peter Mensah) es el mismo que luego sería Enomao (también conocido como Doctore) en la serie de la cadena Starz.

En cuanto al cómic original, fue publicado entre mayo y septiembre de 1998, y en él, como ya hemos dicho, se contaba la Batalla de las Termópilas desarrollada en el año 480 A.C. Como curiosidad, el cómic fue duramente criticado por Alan Moore,otro de los más importantes autores de cómics de la historia. Pero a pesar de todas las críticas, Miller recibió múltiples premios por su obra, entre los que destacan los Premios Harvey a Mejor Serie y Mejor Color y los Premios Eisner a Mejor Serie Limitada, Mejor Color y Mejor Autor Completo. El impacto e interés de la película no sólo disparó las ventas del cómic, sino también de todos aquellos libros y documentales que aprovecharon la ocasión para hacer referencias a la famosa batalla librada por los bravos espartanos. 

Eduardo Quintana

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