Top 3 videojuegos de 2015 para Juan Montes

2015 se nos escapa lentamente de las manos. Ha sido un año intenso, nadie puede negarlo. No obstante, antes del atracón final de videojuegos del que hemos disfrutado en este curso, más de uno comenzó a ponerse nervioso ante retrasos inesperados y títulos que parecían no ver la luz al final del túnel. Por supuesto, me incluyo entre ese grupo de jugadores impacientes que no podía creer que el presente año se tratara de un nuevo período de transición en el que la industria del videojuego pasara sin pena ni gloria.

Nos equivocamos, es cierto. Aún quedan muchos juegos por llegar durante el próximo 2016. ¿Cómo va la cosa, Drake? Y, sin embargo, la espera se ha hecho menos dura gracias a las intensas horas que hemos pasado pegados a un mando con los grandes títulos que hemos recibido en estos últimos doce meses. A unos les he dedicado más tiempo a otros, desde luego, y por ello mismo os voy a presentar los tres que más me han impresionado por su excelente propuesta. A ver si compartís mi opinión.

3 – Life is Strange

Durante los últimos años, concretamente desde el nacimiento de la nueva generación de consolas, hemos podido presenciar cómo los videojuegos de corte independiente se han ganado un hueco importante en la industria. Muchos de ellos han conseguido crear un ambiente singular, pero muy pocos del modo en el que lo ha hecho Life is Strange. Poco hacía presagiar que esta propuesta algo destartalada pudiera colarse entre mis tres juegos favoritos de 2015, pero así ha sido.

Tras el fiasco que supuso el lanzamiento de Remember Me, del que guardo una profunda decepción, miraba con recelo el próximo trabajo de DontNod Entertainment. Un recelo que se vio aumentado al comprobar que Life is Strange llegaría en formato episódico. Un tiempo después y, observando con calma la perspectiva del lanzamiento, sé que lo prejuzgué en exceso. Life is Strange es una completa maravilla desde su planteamiento hasta su estilo de dibujado y tinte caricaturesco. La ambientación en un entorno adolescente desentona por completo con el trasfondo de la historia, donde el título adquiere su esplendor. Hacía mucho que no me enganchaba tanto a un videojuego por su argumento y cada espera para el siguiente capítulo era lo más parecido a una tortura que se pueda soportar. Por ello, es inevitable que Life is Strange se cuele en mi top 3 particular.

2 – Bloodborne

Hay mucha gente que disfruta con su propio sufrimiento. No estoy insinuado que sea masoquista, aunque algunos ya lo estéis pensando, bribones. Lo que quiero decir es que siempre que me he enfrentado a un juego de From Software he acabado por echar bilis contra todo lo que se me ponía por delante. La saga Souls se ha convertido en un tremendo reto para muchos jugadores, entre los que me incluyo, y Bloodborne no iba a ser menos. Si en el tercer puesto de esta lista elijo Life is Strange por su argumento, con la segunda posición no hay nada que hacer al respecto. El argumento de Bloodborne no es lo realmente interesante del título, sino lo tremendamente divertido que resulta jugarlo.

Y sí, he dicho divertido. Porque a pesar de descargar tensiones como un cosaco, me lo he pasado como un enano disfrutando de los páramos de Yharnam y todas las bestias que acechan en la pesadilla en la que se introduce nuestro cazador. Una pesadilla de las que más nervioso me han puesto en la vida y de las que más he disfrutado. Además, si a la maravillosa fórmula creada por From Software para el título original, le añadimos un DLC a la altura del mismo, la combinación resulta fascinante. 

De hecho, me ha costado mucho decidirme por qué juego dejar en esta segunda posición. Pero hay un brujo que se ha ganado todo mi respeto…

The Witcher 3: Wild Hunt

Geralt de Rivia, quién si no. El brujo más famoso del mundo de los videojuegos y que ha conseguido que su adaptación al mundo de las consolas alcance cotas insospechadas hasta ser más conocida que las propias obras en las que se basa. El carnicero de Blaviken ya nos había demostrado de lo que era capaz con sus dos anteriores entregas, pero la conclusión de su trilogía de la mano de CD Projekt ha superado todas las expectativas y catapultado al Lobo Blanco al lugar que se merece: a lo más alto del podio de la industria del videojuego, alzándose como título del año. Y, aunque no les haga tanta ilusión a estos simpáticos polacos, también obtiene mi mayor reconocimiento.

Porque un RPG de estas características debe contener todo lo que hay en The Witcher 3: Wild Hunt. Acción, aventura, lógica, estrategia y, por qué no, ciertas dosis de sexo para relajarse de vez en cuando. Todo ello sostenido con un potente sistema de combate y diversas tomas de decisiones que marcan nuestro camino por el extenso mapa que compone el universo de esta entrega. Sin lugar a dudas, es la propuesta más completa de todo el año y, a pesar de llegar como una de las primeras lanzas de 2015, nadie ha conseguido superar su impacto. Al menos en lo que a mi persona se refiere. Gran trabajo, CD Projekt.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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