Top 5 videojuegos 2017 para Juan Antonio Fonseca

Top 5 videojuegos 2017 para Juan Antonio Fonseca

¡Menudo año! Si por algo va a quedar marcado 2017 en la memoria de los jugones es por la grandísima cantidad de videojuegos que han llegado cargados de una calidad inconmensurable. Las grandes compañías han puesto la carne en el asador en un año en el que, entre otras cosas, hemos recibido a una nueva consola, con todo lo que ello supone para los que esperan más y más lanzamientos.

Ha sido difícil, mucho, repasar todo lo jugado en estos últimos doce meses; aunque más lo ha sido escribir este top. Si me llegan a decir en enero que iba a toparme con tantas y tan diferentes experiencias hasta este mes de diciembre, directamente no me lo habría creído; pero lo cierto es que es una toda una dolorosa y placentera realidad que ha servido para ver la mejor cara de muchísimas desarrolladoras.

Se me quedan en el tintero muchísimos nombres tanto del catálogo indie como de esos triple A que tanto captan las miradas, y decir eso no hace más que remarcar lo sensacional que ha sido este 2017 para los videojuegos. Hemos sido testigos del retorno de muchísimas sagas de prestigio, de la reinvención de conceptos, del desafío a las ideas establecidas e incluso del nacimiento de nuevas franquicias que miran al futuro con la cabeza bien alta. Un panorama espectacular que, al menos a un servidor, le hace conformarse con que 2018 sea la mitad de bueno que 2017.

Y ahora sí, vamos a entrar en faena.

5 – Assassin's Creed: Origins

Siempre que hablo de Origins debo empezar por el mismo sitio: llevaba desencantado con la saga Assassin's Creed desde su segunda entrega. Mi última toma de contacto con esta franquicia de Ubisoft fue con la historia protagonizada por Ezio Auditore. Ha pasado mucho tiempo desde aquellos paseos por la Florencia virtual que el equipo diseñó para replicar de forma casi febril a la urbe, pero la saga parecía ir perdiendo poco a poco ese encanto que necesitaba para mantenerse como el referente de acción en mundos abiertos como el que había nacido.

Hizo falta volver mucho atrás en el tiempo, cambiar al asesino por un Medjay y dar a conocer al mundo la historia de Bayek de Siwa para recuperar la chispa y hacer que los Assassins volvieran a donde les correspondía. Assassin's Creed: Origins tiene tantas bondades que me cuesta recopilarlas todas sin extenderme largo y tendido. Rompe con muchos de sus esquemas preestablecidos, introduce nuevas mecánicas, un sistema de equipamiento muy completo; pero, por encima de todo, un Egipto creíble, por el que apetece perderse con total tranquilidad paseando por gusto o realizando secundarias sin importar que pasen las horas. Brutal trabajo de recreación, brutal trabajo de reinvención y brutal acabado técnico.

4 – Cuphead

Cuphead es la mejor forma de gritar al mundo que lo indie tiene una fuerza tan imponente que no merece quedarse fuera del foco. La historia de Studio MDHR con este proyecto es algo duro, pero un buen ejemplo de superación que ha servido para dar a conocer a un videojuego que mira al pasado de muchísimas formas, y todas con atino. Posee una banda sonora que ha demostrado que combinar el jazz, el big band y el ragtime con la acción es algo que no queda fuera de lugar. Se ha atrevido no solo a hacer esta mezcla, sino a otorgar a su título con una estética propia de la animación de los 30… ¡y hecha a mano!

Lo mejor de todo es que este conjunto se esconde tras el nombre de un videojuego tan duro que pocos han logrado superarlo sin maldecir a un par de divinidades y familiares de los desarrolladores; pero no por injusticia, sino por exigencia. Tras su simpático acabado se esconde un diseño que obliga a volcar los cinco sentidos para acabar con cada nivel y cada jefe con el fin de recuperar las almas de Cuphead y Mugman. Sin duda, una de las grandes joyitas que nos deja este 2017.

3 – Horizon: Zero Dawn

Solo hace falta una palabra para definir lo que significa Horizon: Zero Dawn: impresionante. Guerrilla Games le dio una patada al timón y cambió por completo de rumbo para pasar del infierno de los Helghast a una Tierra dominada por la naturaleza y las máquinas. El mundo que han construido es apabullante, y las pinceladas de RPG, acción y aventura con la que el estudio ha sabido rematar el lienzo de su sandbox ofrece un conjunto que merece ser disfrutado por cualquiera que se considere un apasionado de los videojuegos.

Funciona por sus mecánicas, funciona por ese argumento cargado de misterio e intriga, y termina de funcionar por una protagonista impecable. Aloy se aleja de cualquier estereotipo que hayamos podido ver anteriores títulos para deslumbrar con una personalidad tremendamente potente y una interpretación sublime. Ella y su historia enganchan desde el primer momento, hasta terminar de clavarse por completo en tu corazón con una flecha cargada de adicción y diversión. No solo es un juego que sorprende, es un juego que te absorbe.

2 – Super Mario Odyssey

El que más y el que menos ya ha silbado al menos un par de veces el estribillo de Jump Up, Super Star!, y lo cierto es que el mero hecho de que haya un tema vocal en una aventura de Super Mario dice mucho de hasta qué punto Nintendo ha querido introducir cambios con el bigotes que ha dejado de ser fontanero. Super Mario Odyssey es la historia de un viaje que, en cierto punto, representa incluso el viaje de toda la franquicia hasta llegar a este preciso instante. Cada reino que visitas es completamente diferente, de la misma forma que no hay dos partidas iguales.

El Mario 3D con mayor agilidad, pero sobre todo el más versátil de todos. El gran icono de los de Kioto hace realidad los sueños de muchos seguidores al permitirnos por fin descubrir qué se siente encarnando al bando contrario, y todo gracias a Cappy y el sistema de capturas. Ofrece infinidad de horas descubriendo hasta el último rincón de unos mundos en los que siempre hay algo que hacer, en los que la libertad vuelve gracias a unos escenarios abiertos y repletos de pasillos, caminos y secretos. El mejor Mario ha vuelto con Nintendo Switch para demostrar que Nintendo sigue siendo capaz de dar otra vuelta de tuerca al género y para reafirmar que el rey de las plataformas lleva bigote, gorra y peto, o chaqueta, o sudadera, o un mono de mecánico…

1 – The Legend of Zelda: Breath of the Wild

¡Esto no es un Zelda! Perdí la cuenta de las veces que leí/oí eso tras el lanzamiento de The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Aonuma y su equipo dieron un durísimo puñetazo sobre la mesa para traer la aventura de Link más grande que hemos visto, o más bien jugado, en sus 30 años de vida. El héroe hyliano puede que protagonice una historia demasiado dosificada y casi circunstancial para muchos, pero es que la gran protagonista esta vez es una hermosa Hyrule que se encuentra repleta de vida, de naturaleza y de cosas por descubrir.

El mundo de Breath of the Wild es la viva imagen de lo orgánico. Todo reacciona a tu paso, los elementos se combinan gracias no solo a un sistema de física, también a uno de química que es capaz de recordarnos que el metal sirve para conducir la electricidad. La conexión entre todas sus piezas encaja con la precisión de un reloj suizo y nos trae un videojuego digno de una leyenda, un videojuego que te invita a volver a él pase el tiempo que pase. Hay muchísimo por descubrir en este arriesgado Zelda, muchísimos elementos que miran directamente a sus raíces más puras, muchísimas razones para que se haya convertido en un título que me encantaría revivir de nuevo desde la total ignorancia para sorprenderme como lo ha estado haciendo todos estos meses.

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

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