Tortugas Ninja: ¡ya hemos visto la película!

Desde de su nacimiento en 1984 muchos de nosotros hemos sido consumidores en algún momento de las Tortugas Ninja. El motivo para acudir al cine el próximo 17 de octubre viene para muchos a raíz del factor nostálgico de revivir uno de los mayores hitos de su juventud, mientras que para otros supondrá una opción perfecta para ir con los pequeños a pasar una tarde entretenida al cine.

El reboot dirigido por Jonathan Liebesman y producido por Michael Bay (Transformers), tiene muchos de los estandartes que blanden las películas de superhéroes de hoy en día, aunque pocos de ellos suponen algún tipo de innovación en el género.

De forma lógica y por influencia directa de su creador, muchos de los puntos débiles que tiene la última entrega de Transformers están presentes en cierta manera dentro de Ninja Turtles. Por un lado y argumentalmente, la situaciones parecen llegar aceleradas y de sopetón. La película comienza mostrándonos el estancamiento profesional de una April O’Neil que la cinta se toma cierto tiempo en introducirnos, y nos presenta a una Megan Fox que interpreta a la reportera en busca de mayores retos periodísticos investigando al malvado Clan del Pie (¿en serio?).

De forma lógica y por diferentes circunstancias April termina conociendo a las Tortugas Ninja y a su maestro Splinter, para a partir de ese momento interpretar el papel de princesa desvalida que es salvada una y otra vez por sus caballeros. Toda la acción, los problemas y su resolución llegan de forma rápida y atropellada a lo largo de los 100 minutos de metraje y a través de un argumento que como suele ocurrir en este tipo de películas, se hace muy predecible, con situaciones de gente colgando de una mano desde grandes alturas y esperando a ser salvada, algo que a día de hoy ya no le transmite nada al espectador.

Sin duda, el plato fuerte de la película es la relación que tienen entre sí las tortugas ninja, donde hay que reconocer que aunque muestran unas personalidades que tienden al cliché, sí que han sido perfectamente diferenciadas y donde Michelangelo brilla por encima de las demás, no sólamente por su actitud más adolescente, sino por sus continuos gags y papel de hermano graciosete. Él es el encargado de ametrallar al público con comentarios jocosos, que en ocasiones harán reír a las gradas.



Así que como ya ocurría con Transformers, el apartado visual de Ninja Turtles es el que destaca por encima de los demás aspectos de la cinta. Las Tortugas Ninja y su maestro tendrán que plantarle cara a Schredder a través de impresionantes combates que casi hacen parecer a los héroes y su enemigo de carne y hueso. Todo un espectáculo visual.

Ninja Turtles no aporta nada nuevo al género de la acción y los superhéroes y desde el minuto 1 de la película no te será muy complicado adivinar cuál será el desarrollo que siga su argumento. En cambio, aquellos amantes de la acción y de la espectacularidad visual, los nostálgicos y los más jóvenes encontrarán una película entretenida y con simpáticos gags para pasar la tarde.

Publicaciones relacionadas

Cerrar