Trump dice que se reunirá con la industria del videojuego, y éstos no tenían ni idea

Trump dice que se reunirá con la industria del videojuego, y éstos no tenían ni idea

Los videojuegos violentos han vuelto a ser el chivo expiatorio de Donald Trump para encarar los recientes sucesos que han tenido lugar en Estados Unidos y que se han vuelto a saldar con muertes en un colegio. El presidente, que está haciendo méritos a pulso para ser el más controvertido de la historia, tiene planes para reunirse con los desarrolladores y charlar con ellos sobre el tema. Planeas que, al parecer, no ha compartido con sus interlocutores.

El tiroteo de Parkland, Florida, es una de las últimas patatas calientes que tiene entre manos la administración Trump, y el presidente ya ha diseñado una línea de acción: «Se reunirá con la industria del videojuego para ver qué pueden hacer», ha anunciado la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee, durante una rueda de prensa. Los primeros sorprendidos, no obstante, han sido la ESA, la asociación que aglutina a los desarrolladores de software de entretenimiento.

«ESA y nuestras empresas afiliadas no han recibido ninguna invitación a reunirse con el presidente Trump», manifiesta la entidad en un comunicado que recoge Kotaku, y donde va de regalo un recadito: «Los mismos videojuegos que se juegan en Estados Unidos se juegan también en el resto del mundo; sin embargo, el nivel de violencia con armas de fuego es exponencialmente mayor en Estados Unidos que en el resto de países. Numerosas autoridades han examinado informes científicos y no han hallado relación entre sus contenidos y la violencia real».

Con invitación o sin ella, se reúnan o no, parece que el debate de la violencia en videojuegos va para largo.

 

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