Un desarrollador cuenta una historia de amenazas por parte de un joven trol

Un desarrollador cuenta una historia de amenazas por parte de un joven troll

Lionhead lanzó en 2004 lo que más tarde se convertiría en su obra más reconocida y que contaría con dos secuelas; Fable. Sin embargo, hasta ahora los responsables del estudio cerrado por Microsoft, no habían hablado de un problema que tuvieron antes de la salida de Fable. Como informa Kotaku, en 2003 un grupo de trolls consiguieron adquirir unas imágenes del juego de Lionhead, e intentaron chantajear al estudio, amenazando con publicarlas.
 
Sam Van Tilburgh, anteriormente jefe de comunicación de Lionhead, contó durante una charla de los BAFTA al Mejor Juego que un grupo de trolls que se hacían llamar Kibitz se hizo con varios screenshots del primer Fable, antes de que este título saliera en tiendas. A partir de ese momento, Kibitz amenazaron con publicar las imágenes obtenidas. Además, una de esas imágenes mostraba al héroe del título apuñalando a un niño en la cabeza, imagen que Van Tilburgh afirma no iban a incluir en la versión final del juego “por motivos obvios”. Sin embargo, ese ataque no iba a parar ahí, “después de esto, consiguieron hacerse con más material y nos amenazaron con sacarlo todo a la luz.” Sin embargo, este grupo de hackers cometió un terrible error. Toda la información que habían conseguido la publicaron en los foros oficiales de Fable, lo que permitió a los de Lionhead conocer la dirección IP de los culpables. Que resultaron ser un chico de 16 años que todavía iba al colegio.
 
“Sabíamos dónde vivía este chico, y nos las arreglamos para acceder a sus registros académicos, incluido un poema que tuvo que recitar a final de curso. Entonces publicamos un mensaje público que incluía varias líneas de ese poema junto con un punto de referencia desde el que se podía ver la casa del chaval.” Continuó Van Tilburgh. “Y además, yo le dije  que, o paraba con esto cuanto antes, o tendría que mandarle toda esta información a su madre.” Pero lo más increíble de esta historia es que el equipo que llevó a cabo este plan para acabar con las filtraciones, no llegó a comunicárselo al departamento legal de Lionhead hasta que ya lo hubieron solucionado todo. 
 
Y sin embargo, al final la historia tuvo un final feliz, ya que este troll al final “resultó ser una persona muy simpática y amable”, con quien Van Tilburgh ha coincidido en más de un evento de la compañía. 

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