Un hombre compra un peluche de Snorlax en plena borrachera y no lo puede recibir por ser demasiado grande

Hay historias que, aunque tengan un principio desastroso, pueden tener un final feliz. Esto es lo que le pasó a Callum Underwood, un desarrollador de videojuegos de origen inglés que compró un peluche de Snorlax casi de tamaño real en plena borrachera. Underwood, de 31 años, ha contado a Press Association que compró el peluche porque sus amigos le enviaron el enlace y creyó ” que era buena idea”. Entonces empezaron sus problemas, ya que se gastó 150 libras en un peluche del pokémon que el vendedor (norteamericano) no enviaba a Reino Unido. Debido a esto, tuvo que enviar su compra a su jefe que vivía en San Francisco para luego descubrir que le cobraban 1.000 dólares (unas 780 libras) por hacer el envío de Estados Unidos a Reino Unido.

Underwood incluso pensó en rajar el peluche y vaciarlo para luego rellenarlo en casa, pero pensó en que sería demasiado “traumático” hacerle eso al pobre Snorlax. La etapa final de este viaje no fue más fácil. Callum Underwood aprovechó un viaje de negocios que hizo a la Costa Oeste de Estados Unidos para llevarse consigo su colosal compra. Pasó, entre medias, por Atlanta y de ahí llegó hasta Heathrow (Londres), para luego volver a Newcastle, donde reside. Para poder llevarse a casa su peluche (que mide 1,8 metros de alto), lo guardó en una caja de cartón y lo facturó como equipaje. En su viaje de vuelta, las autoridades detuvieron el paquete y lo inspeccionaron porque creían que podría tener drogas en su interior. El mismo Underwood relató estas últimas escenas a través de su cuenta de Twitter. Afortunadamente, ahora mismo el peluche está en su casa y asegura que su pequeño lo ha adoptado como a uno más de la familia.

Juan Pedro Prat

Periodista. Siempre llevo a mano un Poké Ball por lo que pueda pasar. Combino mi pasión por escribir con la de diseñar, aunque no se me da muy bien. Intento siempre aprender de todos los que me rodean.

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