Un iPhone 4 sigue funcionando tras permanecer en el fondo de un lago durante más de un año

Un iPhone 4 sigue funcionando tras permanecer en el fondo de un lago durante más de un año

Cuando pensamos en teléfonos móviles indestructibles a la mente se nos viene casi de forma automática ese famoso Nokia 3310 que aguanta todo tipo de barbaridades y aún así tiene la desfachatez de seguir funcionando. Sin embargo, no parece que sea el único teléfono que es capaz de aguantar situaciones extremas y sobrevivir sin problema. Y si no te lo crees, mira la curiosa historia de este iPhone 4.

Hace más de un año, Michael Guntrum estaba con unos colegas pescando en un lago helado en Pennsylvania cuando un ramalazo de mala suerte provocó que su iPhone 4 cayera al agua y se hundiera en lo más profundo del lago. Con esto, desgraciadamente el chaval tuvo que decir adiós a su querido smartphone y olvidarse de él. O eso es lo que él mismo creía. Ahora, un año después, el teléfono móvil ha vuelto a aparecer.

Ha sido gracias a un ciudadano estadounidense llamado Daniel Kalgren, que se encontraba por la zona buscando objetos de todo tipo, aprovechando que las autoridades habían drenado el lago para limpiar su fondo, cuando su detector de metales captó una señal que resultó ser el desaparecido iPhone 4. Pensando que llevaba más de un año en las profundidades de un lago de aguas heladas, cualquiera creería que el teléfono recién encontrado no estaría en condiciones de funcionar, ¿verdad? Pues nada más lejos de la realidad. Tras limpiarlo y meterlo en arroz durante dos días, Kalgren decidió probar suerte y ver si funcionaba. Cuál fue su sorpresa cuando el teléfono respondió y se encendió sin problemas. Gracias a que no estaba protegido por contraseña, este cazatesoros pudo encontrar el número del propietario, así como su dirección, para poder devolvérselo.

 

Es raro que un smartphone sobreviva a este tipo de cosas, pero la explicación a esto puede ser que llevaba una funda protectora bastante robusta, a parte de la ya de por sí robustez del teléfono, que parece a simple vista más resistente y duro que sus sucesores. Lo que sí es cierto es que la Diosa Fortuna ha tenido algo que ver con esto, porque no es muy normal que tras un año dentro de un lago helado, un teléfono móvil siga funcionando como si nada.

 

 

Publicaciones relacionadas

Cerrar