Un niño se funde el oro de la cuenta de World of Warcraft de su padre en mascotas

Los juegos online, qué mundo, ¿eh, amigos? Al principio choca un poco pararse a pensar que haya gente que pueda dejarse los ahorros, ya sean virtuales o reales mediante micropagos, en cosas como monturas, armas o pequeñas mascotas que acompañen al personaje. Hay que vivirlo para ello, pero no tan de cerca como el protagonista de nuestra historia.

Conozcamos a 1004, no el teléfono de información telefónica sino el seudónimo tras el que se esconde un jugador empedernido de World of Warcraft que, durante 8 duros años amasó la nada despreciable cantidad de 4.706.000 monedas de oro, suponemos que aparte de todo lo que llevara encima, claro está. Un día, nuestro amigo 1004 descubrió con horror que sus preciados ahorros ya no estaban ahí. Preocupado, preguntó a su hijo de 6 años, también jugador de World of Warcraft, pero únicamente atraído por la variedad de monstruos y la posibilidad de llevar mascotas. Como veréis, se masca la tragedia.

Pues efectivamente, el horrorizado 1004 descubrió el pastel en forma de montones y montones de mascotas para el juego a nivel 25 compradas por su churumbel, que se había fundidos sus preciados oros como si no hubiera un mañana. Kotaku nos acerca esta desgarradora historia y nos cuenta que el bueno de 1004 ha decidido darse un descanso de los mundos virtuales. Esperemos que haya aprendido la lección. 

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