Una madre usa los videojuegos para iniciar a su hija del mejor modo posible

Jugar a videojuegos ya no es algo que sea visto meramente como «matar marcianitos» para echar el rato sin mayor provecho. Se trata de una actividad en torno a la cual gira todo un universo tecnológico cuyos conceptos, cuanto menos, conviene conocer en el mundo moderno. Nadie va a pedir a los niños de hoy que el día de mañana sean unos ases en Overwatch (o sí, a saber), pero sí que necesariamente van a tener que estar familiarizados con las nuevas tecnologías, pese a que estos juegos, para algunos, aún sean una influencia nefasta pese a los estudios que demuestran lo contrario.

La periodista Lisa Stiffler, redactora del portal Geek Wire, llevaba tiempo viendo cómo su hija desdeñaba estas tecnologías. Según sus propias palabras, no le gustan los videojuegos pese a que nunca había jugado a ninguno. No es que eso sea un problema, pero el aislamiento tecnológico sí puede serlo. Lisa vio la oportunidad cuando, en casa de otro niño, surgió una partida de LEGO Dimensions. Al principio, la pequeña prefirió quedarse a hablar con los adultos, pero las minifiguras le hicieron gracia y terminó uniéndose. Erráticamente, controló a Wonder Woman por el escenario, dando bandazos y sin mostrar mucha destreza, pero sorprendentemente, la hasta entonces escéptica de los juegos vió que aquello también era divertido.

Esto motivó que sus padres, tras charlar con otros progenitores y con sus propios familiares, decidieran que el regalo de Navidad de su hija sería una PlayStation 4 y LEGO Dimensions. Lisa cuenta que su hija recibió el regalo con alegría, aunque inicialmente le hicieron más gracia las tres figuras de LEGO que incluyeron en el pack. Pero cuando su padre conectó al consola, todo vino rodado. Lisa narra que podía escuchar desde otra habitación los gritos de entusiasmo de su hija y cómo preguntaba a su padre «¡Hala!, ¿cómo has hecho eso?».

«Creo que estas experiencias han demostrado ser educativas, además de convertir [a los niños] en individuos más equilibrados y permitirles romper barreras sociales con otros chicos en sus escuelas», contaba a Lisa días antes otro padre de dos niñas, Scott Greene, programador senior en Xbox Live Data Platform. Si lo dice un profesional, habrá que escucharle.

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