Una pareja se casa gracias a un reto de Los Sims 2

Los Sims 2 es a día de hoy una de las mejores, si no la mejor, entregas de una saga que ha sentado cátedra. El simulador de vida de Will Wright y Maxis es más que una casa de muñecas virtual. Puede ser a la vez vehículo para crear historias y desafío, aunque para ello haya que marcarse límites uno mismo, además de los que tiene el juego. Así lo hizo Brian, un jugador que en 2004 sentía que no podía sacar más partido al juego y decidió reorientar su partida. Poco imaginaba que desencadenaría su vida en pareja.

Para ello creo que lo que bautizó como The Legacy Challenge, un reto en el que debía llevar a lo largo de 10 generaciones a una familia de la nada más absoluta a la mayor de las riquezas. El resto empieza en el mayor solar sin edificar que se pueda permitir la familia, y desde ahí consiste en reunir el dinero para poder tener un techo, enseres e ir progresando.

“Escribí una fase rudimentaria de las reglas y la publiqué en los foros oficiales de Los Sims 2 antes de irme a la cama”, cuenta Brian a Kotaku. Para su sorpresa, cuando se levantó al día siguiente su idea había hecho furor, y la comunidad entera se obsesionó con estas nuevas reglas. El entonces estudiante pensó en cómo sacar rendimiento a su idea sin que los abogados de EA se le echaran encima. Dado que los métodos de pago convencionales no le convencían, se decidió por plasmar su idea en camisetas.

Brian confiesa que, como se suele decir, se las terminó comiendo con patatas. No fue una buena decisión, y le costó dinero en lugar de dárselo. Pero de algo sirvieron las tres camisetas que vendió como apoyo, y es que una fue para Christina, una compañera de comunidad entregada también al juego que quería una de las prendas. El contacto por e-mail para adquirir la camiseta dio pie a que entablaran una comunicación que se terminó asentando.

Con el tiempo, Brian y Christina se dieron cuenta de que no estaban tan lejos uno del otro. “Vivíamos como a 45 minutos uno del otro”, a lo que Christina le corrige: “Ni siquiera. A 20 minutos”. Así que no había excusa para un encuentro en persona. “Fue como.. No sé si decir amor a primera vista porque es un cliché muy manido, pero definitivamente supimos muy pronto que éramos perfectos el uno para el otro”. Dos meses después, Brian y Christina eran pareja. Al año estaban prometidos. Y por supuesto, en su boda no faltaron Los Sims: “Alguien hizo una animación conmigo y ella en forma de Sim, en plan ‘cómo se conocieron’. Ya sabes, mi sim tecleando en el ordenador, el suyo tecleando… como un pequeño viaje por la relación”. Christina cuenta que proyectaron el vídeo en su boda ante el desconcierto de los familiares más mayores, que no sabían de qué iba el asunto, pero lo encontraron gracioso.

Hoy, el matrimonio ya tiene hogar, trabajo propio e hijos, y de ellos el mayor ya hace sus pinitos para seguir el legado de sus padres: “Nuestro hijo mayor juego mucho a Los Sims. Le van mucho los ordenadores y la electrónica, así que se hizo un sim y tiene como 45 ordenadores repartidos por su casa”. No dejes de jugar a Los Sims, porque puede que tú dirija su vida, pero nunca sabes cómo el juego va a dirigir la tuya.

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