Valencia suena al ritmo de videojuegos con Games & Symphonies

Ya se nos dijo desde el primer minuto en la presentación del concierto Games & Symphonies, ya sentados en las butacas de la sala José Iturbi, en el Palau de la Música de Valencia, que íbamos a pasar una velada espectacular. Pero claro, con el anterior concierto celebrado en Gandía en junio de 2014, ya contábamos con ello. En aquella ocasión también te contamos cómo aconteció un evento que tuvo al público entregado de principio a fin, y francamente era difícil esperar menos de un nuevo recital que además ampliaba su repertorio para incluir nuevas piezas de juegos recientes, e incluso de desarrollos independientes españoles.

El día se prestaba para ello, porque lo cierto es que la jornada del sábado 15 en Valencia ya dejaba un día espectacular en lo climático. Sol en todo lo alto durante todo el día, temperatura agradable y un planazo para echar la tarde-noche que tuvo su antesala en un encuentro previo con un showroom que incluía una mesa redonda con los responsables del evento, y la exhibición de productos de algunos de los socios en esta aventura. Pero en el grueso del programa mandaba la música, y ésta fue la protagonista durante más de tres horas, con pertinente intermedio, donde los videojuegos hablaron con partituras y el público respondió con aplausos.

Games & Symphony está pensado para escucharse y también para verse. Sobre la orquesta que interpreta los temas pertenecientes a bandas sonoras de conocidísimos videojuegos hay una pantalla donde se emiten fragmentos de éstos, algo que es doblemente de agradecer. Por un lado, el oyente neófito que haya cogido pocos mandos en su vida, se hace una mejor visión de conjunto al tener el referente del que sale la pieza que está escuchando, y descubre que detrás de todo este negocio de los marcianitos y los comecocos, como se conocía en tiempos, hay una expresión artística capaz de transmitir sensaciones muy intensas. Por otro, al que ya está curtido en mil partidas, le ayuda a situarse rápidamente y combatir el inevitable tole tole del de qué me suena esto. Y en última instancia se presta a dejar momentos para el recuerdo.

Uno de los cuales no se hizo esperar. Tras abrir la velada como era de precepto, con un popurrí de temas pertenecientes a la banda sonora de Super Mario Bros., dos de las franquicias más importantes de este siglo como son Call of Duty y Battlefield mostraban fragmentos de Modern Warfare 2 y de la tercera entrega del FPS de EA mientras sus dos temas eran hermanados por la orquesta es una única composición. La guerra, si acaso, para la partida y las discusiones de aficionados; en la música, todos hermanos. La verdadera muestra del pleno potencial de un concierto como es Games & Symphony vino justo a continuación, cuando acompañando a la proyección del vídeo que recogía una partida de Street Fighter II, incluida su introducción, los músicos reprodujeron desde la clásica musiquilla que acompaña al logo de Capcom hasta los temas de los escenarios, los de Ryu y Guile, por los que transcurría la partida. Previa pantalla de selección de personajes y todo, en un momento que vestía de frac y chistera los combates de los guerreros callejeros. Prueba fehaciente una vez más de que el tema de Guile pega con todo.

Valencia suena al ritmo de videojuegos con Games & Symphonies

La sorpresa de la noche para el aficionado más inquieto de todo lo que rodea a los desarrollos patrios estuvo en la presencia entre el público de varios compositores que han puesto música a desarrollos como Rime (David García), Mateo Pascual (Commandos), Damián Sánchez (Rise and Shine) o Gryzor87 (Maldita Castilla), los cuales pudieron ver sus temas interpretados a lo largo de todo el recital por la orquesta codeándose con bandas sonoras con tanta fuerza como las de The Witcher 3 o The Elder Scrolls V: Skyrim que pusieron la carne de gallina al respetable.

Tras un recorrido por la saga Final Fantasy a través de una selección canciones distintivas de varias de sus entregas y una pausa de 20 minutos para refrescarse un poco, el concierto se retomó con algarabía, y no solo por la interpretación de temas de Sonic The Hedgehog sino porque ver al coro entonando la entradilla de Sega cuando el logo se proyectaba en pantalla fue el último detalle, si hacía falta, para terminar de meterse al público en el bolsillo. De cara a su segunda mitad, el Games & Symphonies ya era una fiesta y en ella se rindió homenaje al JRPG a través de un nuevo popurrí conformado por Dragon Quest, Kingdom Hearts, Eternal Sonata, Final Fantasy VII y Final Fantasy X. Las tropas de Command & Conquer: Red Alert 3 avanzaban imparables al son orquestal de su contundente tema principal. Undertale se volvía a acurrucar en nuestros corazoncitos a través de la vista y del oído. Y finalmente, el último popurrí de la noche hacía homenaje a Blizzard con extractos de Warcraft II, Starcraft, Diablo II, Warcraft III, World of Warcraft, Starcraft II, Diablo III, Hearthstone, Diablo III: Reaper of Souls y World of Warcraft: Warlords of Draenor.

Acabado el turno de los músicos, la percusión corrió a cargo del público tras estallar puesto en pié en una sonora ovación de minutos de duración, tras la que cual aún aguardaba una última sorpresa. Eran más de las 22:30 y los asistentes aún tenían ganas de más. Y la orquesta les dió más con otro de los grandes referentes de hoy en día: League of Legends. Más vítores, más aplausos, y ahí sí, hora de recogerse y cenar, pero muy contentos. La experiencia es de las que merece la pena repetir, y esperamos y deseamos que esto sea posible una tercera y muchas más veces. Juan Pablo Ordóñez, junto con el director Adrián Ronda y los arreglos de Vicent Tobar, fueron los responsables de dejar a los asistentes, como dice el dicho, a la luna de Valencia, es decir, embelesados con un espectáculo que seguro tardarán en olvidar y tras el que si alguien tenía alguna duda de que arte, cultura y videojuegos no pudieran darse la mano, seguro se ha replanteado muchas cosas. Fue sin duda el mejor día para dejarse caer por el antiguo cauce del río Turia.

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