Videojuegos de culto que eran francamente malos

La industria del videojuego ya ha crecido y evolucionado lo suficiente para poder hablar de obras de culto, de esos videojuegos que quedaron relegados al olvido en el momento de su lanzamiento pero que, con el tiempo, comenzaron a alcanzar un estatus especial entre los jugadores por las bondades que escondían.

Aunque no casi siempre ha sido así. A veces la nostalgia endulza algo que no era tan bueno como pintaba, como también en ocasiones convertimos en culto algo que era una tremenda abominación tanto a nivel jugable como visual y sonoro. Puede que por tomárnoslo con risa, por el mito que se construyó alrededor de ellos o por cualquier otra razón, pero lograron trascender para ser todos unos referentes.

Así, hoy queremos hablaros de videojuegos de culto, pero de aquellos que eran francamente malos. No importa como los intentes mirar ahora, hacen aguas por todas partes por más que nos pese. Aunque también hemos dejado hueco para otros que, directamente, eran injugables.

 

ICO

Seamos francos, a ICO no se le conoció de forma popular hasta que llegaron los gigantes. La sombra de los colosos sirvió para que esta obra previa de Fumito Ueda comenzara a brillar, a pesar de las carencias que poseía en varios niveles. Sus animaciones estaban bien trabajadas, y su relato podía ser interesante, pero el protagonista era bastante torpe y tener que llevar a Yorda de un lado a otro podía ser crispante.

 

NieR

NieR saltó a la fama en el momento de su lanzamiento por un apartado gráfico bastante pobre y unas mecánicas de juego bastante rudas. Su historia, para colmo, lo hacía todo bastante más complicado. Muy lejos queda de lo conseguido con el fantástico NieR: Automata; pero por algo, suponemos, hay que empezar…

 

Demon's Souls

Antes de Dark, había Demon's. La fórmula de Demon's Souls asentó las bases de Dark Souls, pero lo hizo a través de algo muchísimo más duro y torpe que sus sucesores. Sin información de ningún tipo, te lanzaba al mundo para empezar a morir una y otra vez mientras te confundías con las mecánicas y con una historia que se escondía entre las continuas pantallas de Game Over.

 

Shaq-Fu

El bueno de Shaq ha sido toda una leyenda en la cancha de baloncesto y también en el sector de los videojuegos, pero no precisamente por las bondades de la aventura que protagoniza. El Shaq-Fu original tenía problemas en todos y cada uno de sus apartados y su único gancho era un protagonista famoso. Los motivos para soltar el mando se disparaban a los 5 minutos de partida. A ver qué tal lo hace su nuevo juego, Shaq-Fu: A Legend Reborn…

 

Zelda: The Wand of Gamelon

Estamos descendiendo a los infiernos de la lista. Zelda: The Wand of Gamelon se ha convertido en toda una leyenda, algo digno de estudio y admiración por su capacidad para coger una franquicia como es The Legend of Zelda, masticarla y vomitarla por pantalla con algo capaz de indignar incluso al menos fiel a la saga original. Mejor tomárselo como muchos, con muchísimo sentido del humor.

 

E.T. the Extra-Terrestrial

Nadie sabe por qué ni cómo, pero esto salió a la venta en 1982 para Atari 2600. Trataba de apoyarse en el brutal éxito de la película homónima, dirigida por Spielberg, pero fallaba a tantos niveles que resultó siendo un desastre. La producción en exceso que se realizó, dado el inexplicable optimismo de sus creadores, hizo que construyera una de las mejores historias de la industria del videojuego: el entierro de sus copias en un vertedero de Alamogordo.

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

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