Videojuegos en los que decidas lo que decidas lo harás mal

Atención, este artículo contiene SPOILERS de varios juegos.

La toma de decisiones forma parte de nuestro día a día como aficionados al mundo de los videojuegos y no solo porque tengamos que decidir qué juegos compramos de salida y con cuáles nos esperamos. Y es que cada vez son más los juegos que nos permiten ser dueños de nuestro destino y escoger lo que creemos que es mejor para nuestro personaje o sus seres queridos. Sin embargo, no siempre es posible acertar con estas decisiones.

De hecho, algunos videojuegos te invitaban a tomar decisiones que, hicieras lo que hicieras, te acabarían pareciendo erróneas. Eso es precisamente lo que encontrarás en la lista que te hemos preparado en el día de hoy y que, lógicamente, está repleta de spoilers, por lo que deberías ir con máximo cuidado. Sin más dilación te dejamos con nuestras propuestas y te invitamos a que nos dejes las tuyas propias a través de la caja de comentarios.

Life is Strange

Probablemente no ha existido una decisión más cruel en la historia de los videojuegos. Tras todo lo vivido teníamos que decidir si sacrificar a todo el pueblo de Arcadia Bay para poder vivir nuestra vida junto a Chloe Price o sacrificar a nuestra amiga del alma (y algo más que eso) para salvar a Arcadia Bay. El problema de optar por esta segunda opción es que ninguna de las cosas vividas con Chloe habría ocurrido jamás.

The Walking Dead: Temporada 1

No importa lo que hiciéramos en la primera temporada del The Walking Dead de Telltale Games, pues siempre llegaríamos al final con un Lee Everett mordido e infectado. Su última decisión era decirle a Clementine si debía dejarle vivo aunque se convirtiera en un zombi para no hacerle pasar el peor rato de su vida o si lo tenía que matar ella con sus propias manos. Cualquier decisión era dolorosa para la pequeña.

inFamous

Kessler, el villano de inFamous, ponía a Cole MacGrath en una difícil tesitura. Solo teníamos tiempo para realizar una de estas dos acciones: salvar a un grupo de doctores secuestrados o salvar a nuestra novia Trish. Lo peor de todo es que hicieras lo que hicieras Trish acabaría muriendo y Cole acabaría sumido en un estado de rabia y depresión a partes iguales. Y ya preparado para enfrentarse a Kessler, ya de paso.

Grand Theft Auto IV

Coger el dinero de Dimitri o no fiarse de él. Esa era la gran decisión de Grand Theft Auto IV y aunque pudiera parecer inofensiva lo cierto es que traía grandes consecuencias. Ser avariciosos e ir a por la pasta acabaría con nuestro primo Roman asesinado, mientras que si rechazábamos la oferta del mafioso quien moriría sería nuestra pareja Kate. Hiciéramos lo que hiciéramos nos tocaría vivir un auténtico drama.

Mass Effect

Nadie podía esperar algo así en un videojuego que había de convertirse en una saga con grandes consecuencias. Y es que en un momento determinado del primer Mass Effect debíamos decidir si salvar a Ashley Williams o a Kaiden Alenko. Puede parecer banal, pero salvar a uno u otro hará que el otro personaje quede borrado de las dos siguientes entregas de la saga, lo que cambiará radicalmente el desarrollo de algunas misiones.

Pokémon

Entre tanta decisión compleja y de esas que te obligan a estrujarte la sesera esta puede parecerte de broma, pero no lo es en absoluto. Cualquier jugador de la franquicia Pokémon sabe que la decisión inicial de cuál de los tres monstruos de bolsillo debemos elegir es fundamental no solo para nuestros intereses, sino también para empezar a planificar cómo iremos configurando nuestro plantel de criaturas para el combate.

Fallout 4

La decisión clave de Fallout 4 no se toma en un momento concreto, sino que es algo que debemos ir madurando y procesando poco a poco. Consiste, básicamente, en decidir con qué facción queremos terminar el juego: el Ferrocarril, los Minutemen, el Instituto o la Hermandad del Acero. No hay una respuesta correcta y todas ofrecen finales satisfactorios, pero tener que traicionar a otras facciones que te gustaban es terrible.

 

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