Las 7 manías de los gamers

Como si fueran los 7 mandamientos, los jugadores cumplen casi a rajatabla.

Esta semana se celebró el Día del Orgullo Friki, una fecha en la que nos acordamos de todos nuestros lectores, especialmente de los que juegan a videojuegos que en algún momento han sido catalogados con este término. Y muchas veces utilizado de forma despectiva. Pero no hace falta retroceder mucho en el tiempo para darse cuenta de la evolución que ha tenido esta industria del entretenimiento, así como la visión que se tiene de ellos. Los videojuegos ya no son cosa de niños ni una afición extraña de unos pocos. No sólo ha aumentado la variedad de juegos, sino también el mercado del entretenimiento electrónico que hoy en día factura más que el cine. Aun así, hay que reconocer que los gamers tenemos nuestras manías y no son precisamente pocas.

Cuando nos ponemos al frente de un juego nuevo, adoptamos una serie de costumbres que repetimos y algo en nuestro interior nos dice que se tenía que hacer así. Básicamente son manías que los videojuegos nos han enseñado con el paso de los años y la experiencia. Algunas son el resultado de perder partidas, así que no hay que tomárselo a broma. En los años 90, el enemigo común de los jugadores era el autoguardado. ¿Quién podía fiarse de esta función que te había dejado en la estacada en alguna ocasión? La posibilidad de perder la partida era el sentimiento más aterrador de los gamers, así que guardar manualmente era lo habitual. ¿Cuántas manías tienen los gamers? A continuación podrás identificarte con las 7 manías más comunes de los gamers como si fueran los 7 mandamientos del manual del jugador.

Lo primero es lo primero: las opciones

El gamer experimentado tiene una manía con las opciones del juego. Así que lo primero que hace es revisar todo el menú y entrar en opciones para ver todas las posibilidades que ofrece el juego. Toquetear el idioma, los subtítulos, el brillo, los contrastes, la música o evidentemente los controles. Los jugadores quieren conocer de inicio todo lo que puede hacer con el mando o teclado, así que echa un vistazo siempre que esté disponible.

Desconfiar del autoguardado

Guardar partida en Metal Gear Solid
Pantalla de guardar partida en Metal Gear Solid

Cómo decíamos, se han perdido muchas partidas como para confiar ciegamente en esta función de los videojuegos. A pesar de que los juegos han evolucionado y la mayoría ya no disponen de pistas de guardado, guardamos manualmente la partida siempre que tenemos la oportunidad. A nuestras espaldas hay partidas corruptas y bugs que hacían imposible continuar el juego, así que gamer precavido vale por dos. Más aún cuando se acerca un boss fuerte, que entonces se guarda las veces que haga falta.

Completista o cómo explorar cada rincón del mapa

La historia te invita a continuar, pero faltan zonas sin explorar en el mapa. Es una de las manías más extendidas porque si dejas algo sin explorar en un mundo abierto te puedes perder parte de la historia, objetos coleccionables (que luego te tocará encontrar), o una misión secundaria que pasaste por alto. Es cierto que en esto último hay dos tipos de gamers: los que van directos a la historia principal y los que se enredan con cientos de secundarias. Quien se haya pasado The Witcher tiene un máster en esta disciplina. Pero la cuestión es que hay que explorar cada rincón, no vaya a ser que te dejes algo importante en el camino.

Síndrome de Diógenes

Inventario de Diablo 2
El inventario de Diablo 2 nos enseñó a priorizar

Los inventarios infinitos han hecho mucho daño a los jugadores. Sobre todo en los juegos que te invitan a recoger todo lo que puedas como si no hubiera un mañana. Se han llegado a acumular armas por si acaso. Realmente, nunca sabes cuándo las vas a necesitar, pero en algún momento de la partida tienes que elegir entre todo lo que has guardado y seguir avanzando porque tus bolsillos no dan para más. ¿Por qué venderlo? ¿Y si luego me hace falta?

El gamer kamikaze

Esto es una consecuencia directa de la evolución del autoguardado. Ahora los jugadores son más kamikazes y quieren experimentar todo lo que se puede hacer en cada juego, aunque ello suponga morir. ¿Podré disparar a mi compañero de equipo? ¿Podré tirarme desde aquí? ¿Me mataré? Ahora los juegos son más realistas, así que sí, hay daño por altura. Sagas como Tomb Raider o Assassin’s Creed son causantes de esta divertida costumbre.

Hablar con el mismo NPC continuamente

Antes los NPCs tenían su razón de ser. Eran más directos y si estaban ahí, era por algo. Pero juegos tan grandes como Skyrim les dieron más personalidad gracias al lore del juego. Y ahora los jugadores se pueden perder muchas historias que sólo te contarán si eres insistente. Por tanto, hay que hablar con el NPC una y otra vez, por si acaso cuenta algo nuevo, una pista sobre la misión u otras cosas de interés.

Recargar cada dos por tres

Resident Evil 3 Remake Galeria 01
En Resident Evil 3 Remake hay que tener siempre preparada el arma

Los juegos de supervivencia, los Resident Evil o The Last of Us nos han enseñado a estar siempre preparado para matar. Nunca sabes cuándo va a aparecer un zombie o un infectado en cualquier rincón, así que es mejor recargar el arma constantemente. Normalmente hay poca munición y los nervios pueden jugar una mala pasada. Tanto es así, que recargar se ha vuelto casi un tic nervioso. No hay que dejar nada a la improvisación.

Raquel Morales

Periodista. No puedo dejar NADA sin explorar. Me adiestré con Lara Croft en el templo de Karnak mientras buscaba el cubo horádrico entre vacas. Camino de Grand Line.
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