Videojuegos que se burlaban de ti por jugar en modo fácil

Videojuegos que se burlaban de ti por jugar en modo fácil

La dificultad en los videojuegos siempre ha sido un punto de controversia entre los fans. Algunos jugadores detestan que no se pueda elegir dificultad y que los videojuegos acaben siendo demasiado fáciles, mientras que otros creen exactamente lo contrario y lamentan, por ejemplo, no poder jugar a Dark Souls de forma más sencilla. Por eso desde tiempos inmemoriales existen los selectores de dificultad.

Sin embargo algunos desarrolladores no ven del todo correcto que alguien elija la dificultad más baja porque creen que no es la mejor forma de disfrutar de su obra. Es precisamente por ello que deciden trolear a los usuarios y burlarse de ellos de la forma más despiadada. Nosotros hoy hemos querido acercarte algunas de estas burlas, de modo que puedes recordarnos alguna más que tú hayas vivido en tus propias carnes o conozcas.

Wolfenstein: The New Order

Cuando íbamos a comenzar la aventura en Wolfenstein: The New Order, en el selector de dificultad podíamos ver cómo iba cambiando el aspecto de Blazkowicz dependiendo de cuál elegíamos. La última de ellas era “¿puedo jugar, papi?” y en la imagen observábamos a un Blazco con chupete y gorrito de bebé, como puedes ver en la imagen que acompaña a este texto. Definitivamente nadie escogerá esa dificultad.

Postal 2

Este ultraviolento videojuego no solo se burlaba de nosotros por elegir una dificultad baja, sino que nos castigaba severamente. Nuestro enemigos iban armados con palas, por lo que no podríamos obtener munición para nuestras armas de fuego. Por si fuera poco, el indicador de persecución de la policía tardaba mucho más en desaparecer, por lo que éramos perseguidos infinitamente por todo el mapa.

Metal Gear Solid V: The Phantom Pain

Aunque el último título de la saga de Hideo Kojima no tenía selector de dificultad, lo cierto es que si morías muchas veces seguidas el juego te daba la oportunidad de bajarla para el resto de la misión. Sin embargo la cantidad de puntos que nos daban al final de la misión era muy inferior, pero lo peor de todo era que deberíamos llevar el ridículo gorro de gallina durante el resto de la misión.

Crash Bandicoot 2: Wrath of Cortex

El continuo fracaso en el videojuego de Naughty Dog hacía que el título acabara perdiendo la paciencia con nosotros. Si moríamos cinco veces en un mismo punto se nos entregaban muchas más máscaras Aku Aku para facilitarnos la faena, pero si seguíamos muriendo la siguiente caja que nos encontráramos se convertiría directamente en un punto de control para dejarnos descansar un rato.

Devil May Cry

La saga Devil May Cry siempre ha permitido que el jugador elija una dificultad inferior al ser derrotado en diversas ocasiones consecutivas. En la primera de las entregas podíamos rebajarla hasta tal punto que los combos más difíciles y potentes podían realizarse pulsando apenas un par de botones. Por si fuera poco, el juego nos castigaba bloqueándonos en esa dificultad, por lo que tendríamos que pasarnos el resto del juego así de fácil o volver a empezar.

Doom

Antes comentábamos el hilarante “¿puedo jugar, papi?” de Wolfenstein: The New Order, que bebe directamente de la saga Doom. Y es que a lo largo de los años en la demoníaca saga hemos visto dificultades tan divertidas como “ey, no tan duro”, “soy demasiado joven para morir” o “sé amable”. No creemos que muchas personas eligieran estos modos de dificultad para no quedar en ridículo.

Twisted Metal 2

La saga de acción y conducción más alocada del mundo se burlaba de forma tan despiadada de los jugadores que elegían la dificultad fácil que se lleva la palma, sin duda. Y es que al seleccionar este modo de juego el primer jefe del videojuego aparece con una señal de stop en la que pone “no se permiten perdedores”. Básicamente es un tutorial, por lo que deberás salir y empezar en una dificultad superior.

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