Videojuegos que se transformaron en algo diferente a lo esperado

Videojuegos que se transformaron en algo diferente a lo que se anunció

En el mundo actual, el marketing es casi más importante que el propio producto final, pues todo consiste en venderle al jugador lo mejor de la obra en cuestión obviando cualquier inconveniente que pueda tener. Es por ello que cuando algunos videojuegos salen a la venta la decepción entre los usuarios es mayúscula, porque encuentran algo que no esperaban ver.

En este sentido, hoy te traemos una pequeña lista con algunos videojuegos que se acabaron transformando en algo completamente distinto a lo que se anunció. Títulos que tenían muy buena pinta y que acabaron siendo diferentes. Puede incluso que sean buenos videojuegos, pero, sin duda, no lo que debían haber sido. Aquí tienes nuestras propuestas.

Watch Dogs

La obra de Ubisoft ayudó a popularizar el término downgrade entre el público general. Y es que aquella demostración de Watch Dogs que nos dejó impactados en el E3 de 2012 y que auguraba una nueva generación gráficamente escandalosa se acabó convirtiendo en el gran lastre del juego. Watch Dogs no es malo, pero pocos le perdonaron el engaño de su presentación.

The Order: 1886

La gran baza de Sony para el pasado 2015 era The Order: 1886, especialmente tras la confirmación del retraso de Uncharted 4. Iba a ser la experiencia de acción definitiva en la nueva generación con unos gráficos de escándalo. Cumplió lo que prometía en cuanto a lo técnico, pero lo cierto es que lo jugable quedó eclipsado por un gameplay excesivamente cinemático, lineal y repleto de Quick Time Events.

The Division

Como decíamos, muchas de las obras de Ubisoft se han visto lastradas por anunciarse con un apartado gráfico muy superior al del juego final. También fue el caso de The Division, que también ha contado con un online que se ha quedado a medio camino. Sin embargo, el título de Massive Entertainment ha sabido redimirse con una propuesta muy divertida y con mucho contenido.

Aliens: Colonial Marines

La saga Alien no vivía su mejor momento y Colonial Marines parecía que iba a ser la vuelta al buen camino. Nada más lejos de la realidad, pues el título de Gearbox se vendió con unas cinemáticas espectaculares para acabar siendo un juego de acción a raudales en el que lo único que había que hacer era meterle un cargador de nuestra metralleta a la cara de cada enemigo, que para más inri tenía una inteligencia artificial terrible.

Destiny

Han pasado dos años desde el lanzamiento de Destiny y sus diferentes expansiones le han ido dando vidilla, de modo que muchos siguen enganchados a la propuesta de Bungie. Sin embargo, en su día se dijo de Destiny que era el juego que iba a durar una década y que iba a revolucionar el género. Dejaremos que seas tú el que juzgue su “revolución”, pero la única certeza es que Bungie ya está pensando en Destiny 2.

Knack

PlayStation 4 tenía dos grandes bazas para venderse en su lanzamiento: una propuesta seria como Killzone: Shadow Fall o una más de corte infantil como Knack. Esta segunda iba a ser familiar y a demostrar todo el potencial de la nueva máquina, pero lo cierto es que se quedó en una experiencia insulsa, tosca jugablemente y con una historia sin ningún tipo de gancho.

Ryse: Son of Rome

Algo similar ocurrió en el lanzamiento de Xbox One con su Ryse: Son of Rome. Impecable en lo gráfico, el videojuego de Crytek sufrió lo mismo que The Order. Su gameplay era repetitivo, muy lineal y siempre se resolvía con Quick Time Events. Lo bueno es que gráficamente sigue siendo un portento y que su historia es más que interesante, pero esperábamos algo distinto.

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