Videojuegos que tenían gran potencial y se quedaron a medio camino

El mundo de los videojuegos es traicionero y está plagado de minas. Incluso para las grandes desarrolladoras es difícil prever cómo va a funcionar su videojuego en cuestión de ventas y más todavía saber cómo va a recibir la crítica profesional y general tu obra. Las cosas como son: algunos juegos tienen merecidas las malas críticas por no estar a la altura de lo que se exige, pero otros tenían un gran potencial y lo acabaron desperdiciando.

De ello precisamente es de lo que queremos hablarte en el día de hoy a través de nuestra nueva lista, en la que encontrarás una selección de videojuegos que cumplen estas características. Tenían un potencial enorme para convertirse en algo importante y se quedaron a medias o ni siquiera llegaron a ese medio camino. Sin más dilación te dejamos con nuestras propuestas y te invitamos a que nos dejes las tuyas propias.

Mighty No. 9

Keiji Inafune había prometido que Mighty No. 9 sería el sucesor espiritual de Mega Man, de modo que los fans de la saga de plataformas no podían estar más ilusionados. Lo que se acabaron encontrando, tras una campaña de financiación colectiva millonaria, fue un videojuego de segunda fila, con un diseño de niveles muy poco inspirado y con un acabado gráfico indigno del presupuesto del proyecto. Toda una decepción.

The Order: 1886

Ready at Dawn saltó a los videojuegos para consola de sobremesa con The Order: 1886. Su ambientación, su historia y su apartado técnico quitaban el hipo, pero muchos acabaron decepcionados con muchas cosas. El juego estaba demasiado guiado y tenía muy poco de shooter, era demasiado corto y dejaba con la sensación de que la historia debería haberse extendido unas cuantas horas más. Probablemente nunca veamos una segunda parte.

Sonic the Hedgehog (2006)

El erizo azul de Sega siempre ha sido uno de los grandes iconos del mundo de los videojuegos, de modo que cada nueva entrega de la saga es muy esperada por una gran cantidad de fans. Sonic the Hedgehog (2006) tenía todas las papeletas para convertirse en el gran juego de la franquicia en tres dimensiones, pero acabó siendo un desastre en tantos aspectos que casi no merece la pena ni echar la vista hacia atrás.

Battleborn

No cabe duda de que Gearbox eligió una mala fecha para lanzar su Battleborn, un videojuego de acción en primera persona y eminentemente multijugador. Coincidió con Overwatch y el título de Blizzard se lo comió con patatas. Battleborn es sin duda divertido, pero se quedó a medio camino y nunca fue capaz de competir con Overwath y ni siquiera con Paladins, ahora que también se ha convertido en un free-to-play.

Aliens: Colonial Marines

Tener una licencia como Alien y no saber aprovecharla es todo un pecado. Eso es lo que ocurrió con Aliens: Colonial Marines, que prometía el oro y el moro con sus tráilers y que acabó siendo un despropósito. Jugablemente era monótono y tedioso, pero lo peor del juego estaba en que la inteligencia artificial era tan lamentable que te sacaba de la historia a cada momento, por no hablar del innumerable número de bugs y glitches.

Homefront: The Revolution

El primer Homefront llegaba con la intención de competir con las grandes franquicias del género shooter y fracasó estrepitosamente. Pero tenía buenas ideas, de modo que se le dio una segunda oportunidad con The Revolution. El título contaba con un apartado técnico desfasado, una inteligencia artificial terrible y un gameplay poco inspirado. El resultado fue otro fracaso y la condenación de una saga que nunca cayó de pie.

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