Videojuegos que trolearon a los usuarios de las formas más crueles

Atención, este artículo contiene SPOILERS de varios juegos.

Las cosas no siempre salen como uno quiere y en los videojuegos es algo de lo más común. En ocasiones los desarrolladores no dan con la tecla y no cumplen los deseos de los fans, mientras que otras veces intentan hacer algo diferente y acaban troleándonos de formas que jamás hubiéramos esperado. De ello precisamente es de lo que queremos hablarte en el nuevo artículo que hemos preparado para ti en el día de hoy.

Y es que lo que encontrarás en la lista que te dejamos a continuación es una selección de videojuegos que consiguieron trolearte de formas muy crueles, ya sea haciéndote creer que tu consola o PC se habían estropeado, cambiando de protagonista de forma dolorosa o haciéndote tragar un horrendo final tras decenas de horas de dedicación. Sin más dilación te dejamos con nuestras propuestas y te invitamos a que compartas las tuyas propias a través de la caja de comentarios.

The Legend of Zelda: Breath of the Wild

El troleo de el ultimo The Legend of Zelda para con los jugadores es uno de los más crueles que recordamos. Y es que cualquier fan acérrimo querrá hacerse con las 900 semillas korok para saber cuál será la increíble recompensa que nos otorgue Breath of the Wild. Lo peor es que después de gastar decenas de horas en hacernos con todos esos coleccionables obtendremos una recompensa estúpida y muy poco práctica.

Super Mario Bros.

El primer videojuego de la saga del ya exfontanero de Nintendo es uno de los más icónicos de todos los tiempos. Los enemigos, los saltos y los champiñones que recogemos para volvernos más poderosos. Sin embargo, Nintendo tuvo la feliz idea de introducir en los niveles finales unos champiñones venenosos que nos restaban salud o nos mataban. Una sorpresa del todo desagradable e inesperada la primera vez que jugabas.

Batman: Arkham Asylum

Si jugaste a Batman: Arkham Asylum sin tener ni idea sobre el juego seguro que te llevaste un buen susto. En un momento del juego se produce un cambio de rol, pero lo peor de todo es que para hacerlo efectivo se nos muestra una especie de fallo gráfico muy similar al que se produce cuando una tarjeta gráfica de un PC se ha estropeado. Reconozcámoslo, Rocksteady se pasó de la raya y casi hace que se nos salga el corazón por la boca.

Mass Effect 3

Habíamos invertido decenas y decenas de horas en los tres primeros Mass Effect tomando decisiones que iban a cambiar el destino de la galaxia y moldear nuestro propio final. Sin embargo muchos quedaron decepcionados con el final de Mass Effect 3, en el que teníamos que elegir entre el rayo azul, rojo o verde, al más puro estilo Pokémon. Con el tiempo hemos aprendido a apreciarlo, pero la primera impresión fue verdaderamente negativa.

The Witcher 3: Wild Hunt

Como lector de los libros lo más probable es que prefirieras a Yennefer. Como amantes de los juegos, a Triss. No obstante también es posible que no te pudieras decantar por ninguna de las dos y te quedaras con ambas. En caso de hacerlo el juego de trolearía de forma cruel. Cuando parece que Geralt se va a montar el ménage à trois de su vida las dos hechiceras se compinchan y lo dejan atado a la cama y sin cumplir su sueño.

Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty

Solid Snake había sido el gran protagonista de la saga Metal Gear hasta entonces y Metal Gear Solid 2 empezaba con él a la cabeza, de modo que no podíamos esperar lo que estaba por llegar. Pasado el prólogo descubríamos que nuestro personaje era en realidad Raiden, de modo que no podríamos controlar a Snake en todo lo que quedaba de aventura. Una decepción para la mayoría; un soplo de aire fresco para la minoría.

Metal Gear Solid

Que Hideo Kojima es un genio del troleo es algo que todos sabemos, pero en su momento lo que hizo en Metal Gear Solid con la batalla contra Pscyho Mantis fue pasarse de la raya. Sin guías y todo de nuevas, nadie sabía cómo vencer a un jefe al que no le afectaban nuestros disparos y golpes. Al final supimos que solo había que cambiar el mando de puerto para que dejara de “prever” nuestros movimientos. Una jugada maestra de Kojima que fue recordada por siempre jamás.

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