Zonas de videojuegos que eran injugables

Zonas de videojuegos que eran injugables

Hay algunos momentos en determinados videojuegos en los que las cosas se complican tanto que parece casi imposible poder avanzar. Niveles exageradamente difíciles, jefes peligrosísimos o escenarios en los que el fallo más tonto se castiga de la peor forma posible. La dificultad es una vara difícil de ajustar para conseguir el equilibrio entre el desafío y la frustración.

Pero, también, hay otros momentos en los que esta dificultad se ve potenciada por problemas de rendimiento. Optimizar un juego es algo que requiere de mucho trabajo y que, en ocasiones, sea por cuestiones de hardware, de falta de tiempo o de falta de personal humano para ello, desaparece por completo dejando un reguero de zonas en las que se nota esa falta de cuidado. Seguro que muchos tenéis algunos de estos en la cabeza y, si no, aquí os traemos varios con zonas de videojuegos que eran injugables.

La mítica Ciudad Infestada de Dark Souls, las escaleras a cámara lenta de Ninja Gaiden… Hay varias áreas que se hicieron famosas no por su belleza, sino por lo mal que se jugaba en ellas. A continuación os las presentamos y, por supuesto, os animamos a compartir con nosotros aquellas que recordéis con especial inquina.

 

Cualquier gran batalla – Armored Core: For Answer

El problema con Armored Core: For Answer no es que haya un lugar concreto donde el rendimiento baje hasta el punto de complicarte la partida, es que, cuando se acumulan muchos enemigos por pantalla, te lo tienes que tomar con mucha calma para no desquiciarte por culpa de la tasa de frames. Un juego de combates de robots, desarrollado por From Software (que volverá a aparecer por aquí), que no hacía fáciles las batallas.

 

Sala del reactor – Prey

Una de las sorpresas más agradables que ha firmado Arkane Studios en los últimos años, aunque dista infinitamente del Prey que vimos allá por 2006. El Prey de 2017 mezcla el shooter con el terror y la supervivencia, es una fórmula bastante efectista que atrae rápidamente con su ambientación espacial; pero que tampoco se libra de tener esos problemas de rendimiento tan molestos. ¿No sabéis dónde? Visitad la sala del reactor y daos un paseo por ella…

 

Bosque Kolog – The Legend of Zelda: Breath of the Wild

La última aventura de Link en la mastodóntica Hyrule tenía una parte en la que había unas caídas de rendimiento brutales. El Bosque Kolog, antes de las actualizaciones del juego, era famoso no solo por la flora y la fauna que habitaba en él, sino por cómo nuestro héroe pasaba de correr a “dar saltos”. Posteriormente se arreglaría con mejoras lanzadas por Nintendo; aunque si se usa la Parálisis de la Piedra Sheikah vais a saber lo que es estar frente a unas diapositivas en lugar de un juego.

 

Batalla en las escaleras – Ninja Gaiden 2

El caso de este Ninja Gaiden es incluso más peculiar que el resto de los que citamos aquí. Lo que ocurre en esta batalla no es que la imagen pase a mostrarse con pequeños parones, sino que todo transcurre a cámara lenta. El combate se convierte en algo mucho más aburrido e infinitamente menos frenético por culpa de esta situación. No creemos que a Ryu le gustara desplazarse a paso de tortugas mientras acaba con hordas de ninjas.

 

Empire City – Sonic Unleashed

Daba igual que estuvieras en esta localidad de día, con el Sonic normal, o de noche, con el Sonic-Lobo. El bajón de rendimiento en esta parte de Sonic Unleashed era horrible. En un juego cuyo protagonista es famoso por correr “a toda pastilla”, reducir la tasa de fotogramas de esta forma en un espacio tan reducido y aparentemente falto de carga visual es algo que muchos siguen sin explicarse a día de hoy. El resultado es para ser visto en vídeo. No tiene desperdicio.

 

Ciudad Infestada – Dark Souls

Cuando Dark Souls llegó a PlayStation 3 y Xbox 360, no podía presumir de ser el juego mejor optimizado, y mucho menos podía hacerlo la adaptación que llegó a PC más adelante. El inmisericorde juego de Hidetaka Miyazaki lo ponía muy difícil a los jugadores gracias a unos enemigos y una dificultad endiablada, pero en Ciudad Infestada la cosa se ponía muchísimo más complicada. Además de los enemigos que atacaban tanto a larga como a corta distancia, la caída en la tasa de fotogramas impedía actuar con soltura. Eso sí que era una prueba de paciencia y habilidad. Ah, y tranquilos, Dark Souls: Remastered arregla esto.

 

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

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