Collejas para analistas

El pequeño grupo de analistas y ‘opinadores’ que controla la información sobre la industria de los videojuegos ha hecho sonar las alarmas porque dicen que este año ya no se venden juegos ni consolas. Que si los móviles son el futuro, que si las compañías siempre ofrecen lo mismo, pero más fácil y más trillado, y que si la que vende es Wii “no-se-vale” porque eso no son juegos de verdad.

A mi me preocupa más que no se venda tanto pan como antes, por aquello de que a veces hay que comer, pero como quienes me han invitado a contaros historias son los locos de AlfaBetaJuega, hoy toca hablar de este falso drama que se están montando entre unos cuantos sin invitar a la fiesta al resto.

Dicen los que miden lo que se vende que el mercado en formato físico estadounidense cayó un 8% en 2011 con respecto a 2010. Pero si se le suman las ventas de los juegos descargables, la caída se queda en el 2%. Si te paras y te pones a echar un ojo bien ves que realmente sólo se han dejado de vender más consolas, pero se han vendido muchos más videojuegos.

Estos ‘analistos’ se están apoyando sobre todo en que en diciembre los números cayeron mucho. Es cierto, pero la tergiversación es muy fácil de destapar gracias al contexto: la razón principal es que las ofertas de noviembre fueron tan voraces que gran parte de las compras se trasladaron al mes anterior. Tan solo hay que echar un vistazo a los números para comprobar que solo las añejas Wii, PSP y Nintendo DS cayeron sumando noviembre y diciembre, mientras Nintendo 3DS y Xbox 360 rompían moldes.

Es decir, que lo único que ha habido ha sido una contracción del mercado de hardware, porque el de software ha seguido creciendo. Todo, a pesar de tres factores que podríamos analizar largo y tendido, cada uno en un artículo, que para más de uno ponerlo aquí sería un tostón:

 

1 – En esta generación ya se han vendido más consolas que en cualquier otra a estas alturas del ciclo. La anterior no llegaba a los 200 millones de consolas en todo el mundo y esta ya va por los 205 millones.

2- Está siendo la generación más larga de la historia moderna de las videoconsolas, y claro, no soy tan fan como para comprar dos veces la misma plataforma sólo por ser de otro color ¿o sí?

3- Excepto las Xbox 360 hasta la aparición de la versión Slim, que se cambiaban a menudo por la aparición de las tres luces rojas (y se sustituían prácticamente gratis), las consolas apenas se rompen y no hace falta comprarse dos o tres como con PS2.

 

Demostrando, aunque solo sea superficialmente, que la situación es normal la duda es: ¿por qué este acoso a la industria del videojuego desde un sector interno? ¿Tantas ganas tienen de que cambiemos ya de consola? Que no, que todavía no toca.

 

Twitter: @ShezardRG

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