EA, Visceral y el futuro de los juegos offline

El cierre de un estudio siempre es una noticia triste. Se acaba la trayectoria de un grupo de personas que nos han hecho disfrutar con sus obras pero, sobre todo, nos apena ver cómo gente talentosa se ha de buscar la vida dentro del complicado mundo de los videojuegos. Eso es lo que ha ocurrido en las últimas horas con Visceral Games, padres de la legendaria saga de terror Dead Space, que ahora parece tener un futuro funesto.

Todo ha ocurrido a causa del videojuego de Star Wars en el que trabajaba el estudio, un proyecto liderado por Amy Hennig, ex de Naughty Dog y responsable de la saga Uncharted. Ya en su momento se dijo que era un videojuego de corte Uncharted; es decir, una aventura lineal, para un solo jugador y sin características online. Pero parece que a Electronic Arts este tipo de experiencias han dejado de interesarle lo más mínimo.

Es por ello que EA ha encargado a EA Vancouver que se encargue del proyecto de Visceral Games, respete algunas cosas de las cosas en las que habían estado trabajando, pero que lo conviertan en algo completamente diferente. No está del todo claro en qué se acabará convirtiendo este Star Wars, pero todo apunta a que el multijugador online tendrá cierta importancia. Así las cosas, estaremos ante un producto mucho más parecido a la saga Battlefront que a lo que debía ser de origen.

Lo verdaderamente preocupante de la cuestión es que Electronic Arts ha señalado que, tras dar a probar lo que tenían a algunos jugadores, han detectado que las experiencias para un solo jugador sin características online ya no son lo que interesa a su público. Buena prueba de ello son los recientes fracasos de Mass Effect: Andromeda o Mirror’s Edge Catalyst, de modo que EA prefiere apostar por Battlefield, Battlefront o FIFA, franquicias a las que sabe que puede sacar rendimiento económico a largo plazo.

Una cosa es cierta: los triple A sin contenidos más allá del modo historia para un jugador son una moneda al aire. Si gustan se convierten en un éxito muy rentable, pero si de entrada no convencen ya no hay forma de hacerlos remontar. Eso es lo que está dando miedo a las grandes compañías, pues los costes de producción de este tipo de productos son demasiado elevados como para no tener la certeza de si va o no a funcionar como se espera en un principio.

Pero seamos serios. Visceral estaba desarrollando un videojuego de Star Wars y lo cierto es que se tiene que dar muy mal (con Amy Hennig al frente era imposible que saliera una chapuza) para que una licencia de ese poderío y con tanto fan sea un fracaso. Electronic Arts ha tomado una peligrosa decisión, ha cruzado un punto de no retorno. No parece haber cabida para los juegos en solitario en EA, al menos en el campo de los triple A. Lo han decidido los consumidores con sus compras, pero no deja de ser algo doloroso, especialmente para los usuarios más clásicos y tradicionales.

Cada día que pase será más difícil que podamos ver videojuegos como los que lanza Naughty Dog. Algunas de las grandes últimas producciones en solitario han resultado ser un fracaso, como podrían ser Dishonored 2, Prey o Deus Ex: Mankind Divided, lo que atestigua que cada vez es más complicado que títulos de estas características triunfen comercialmente. Las compañías de videojuegos acaban haciendo lo que ven que funciona en los mercados, de modo que hay un consejo que sí podemos darte.

Siempre que te interese un videojuego offline en solitario cómpralo, no esperes demasiado. Se ha demostrado que no hacerlo solo sirve para hacer que las compañías crean que su única vía pasa por desarrollar videojuegos online. Si seguimos a este paso acabaremos perdiendo todo videojuego con historia y tan solo podremos disfrutar de experiencias multijugador online enfocadas a la venta de cajas de botín y otro tipo de microtransacciones.

Se ha demostrado que con buen hacer y con trabajo detrás es posible hacer triunfar un videojuego offline, como demuestran The Witcher 3: Wild Hunt, The Legend of Zelda: Breath of the Wild o las obras de Naughty Dog, pero las grandes compañías se ven cada vez menos respaldadas para desarrollar triples A de estas características. Visceral Games ha sido la última víctima, pero habrá otras muchas si seguimos por este camino. El futuro de los videojuegos es oscuro, sí, pero también está en tus manos.

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