El fenómeno del hype y las esperas eternas

El momento llegó. Un momento que siempre parecía lejano e inalcanzable se hizo realidad hace unas horas y volverá a ser real en menos de una semana. Final Fantasy XV y The Last Guardian ya están aquí después de una década de larga espera, incertidumbre e incluso rumores de cancelación. Ha pasado mucho tiempo y el hype que se ha levantado en los últimos meses ha sido, como consecuencia, desproporcionado.

Precisamente hoy quería hablar sobre el fenómeno del hype. Durante años se ha empleado este término para definir un estado de excitación por el inminente lanzamiento de un videojuego, y supongo que el sentido no ha variado lo más mínimo. La cuestión es que el consumo de juegos ha variado considerablemente. La expectación previa al estreno de un título de gran calado aumenta el hype, pero el efecto se diluye abruptamente una vez este ha visto la luz.

Cuando un videojuego ya está a la venta y disponible para todo el mundo prácticamente deja de existir, salvo contadas excepciones de obras que consiguen hacerse un hueco y ser tema de conversación durante meses. El hype es, por tanto, traicionero, pero lo es todavía más en situaciones como la de los dos juegos que hemos mencionado al comienzo de este artículo. Final Fantasy XV ha salido bien parado de los análisis y críticas de usuarios, pero es probable que muchos fans esperaran otra cosa.

La nueva entrega de la mítica saga de Square Enix tiene una ventaja con respecto a The Last Guardian y es que una franquicia tan importante como esta tiene una enorme masa de aficionados fieles que van a estar satisfechos con casi cualquier producto relacionado con su saga favorita. El videojuego del Team ICO y Fumito Ueda, por su parte, no tiene esa masa de fans. Tanto ICO como Shadow of the Colossus fueron juegos de nicho, que entusiasman a una minoría pero que se alejan tanto de los estándares de la industria que no tienen éxito ni popularidad entre el gran público.

En efecto, The Last Guardian ha pasado casi diez años en el más absoluto ostracismo. Se creyó muerto y resucitó en el E3 de 2015. Ahora estamos a punto de tenerlo en las manos y el hype entre algunos seguidores es tan desmesurado que parece que estamos a las puertas de embarcarnos en un viaje repleto de emoción, momentos memorables e incluso una obra maestra.

Evidentemente desconozco qué nos encontraremos cuando The Last Guardian llegue a las tiendas el próximo 7 de diciembre, puede que todas las expectativas generadas estén perfectamente plasmadas en el título de Ueda. Lo dudo, sencillamente porque nada es capaz de resistir al hype de diez años de espera. Sin embargo sí creo que estaremos ante un videojuego de gran calidad y, espero, a la altura del infravalorado ICO.

Lamentablemente un hype tan desmesurado como el que envuelve a este proyecto no puede hacer ningún bien al propio videojuego. Se ha demostrado en muchas ocasiones, sin ir más lejos este mismo año. A pesar de estar desarrollado por un pequeño estudio debutante, No Man’s Sky generó unas expectativas que no pudo cumplir. El título no tenía nada de malo, simplemente no era lo que muchos jugadores esperaban y el hype que había despertado quedó en decepción absoluta.

Aun así No Man’s Sky solo tuvo que soportar unos tres años de espera hasta ver la luz. The Last Guardian acumula casi diez envuelto en la incertidumbre y en los continuos retrasos. Final Fantasy XV ha sobrevivido al hype con una propuesta sólida y a la altura de las expectativas y un servidor desea con todas sus fuerzas que lo nuevo del Team ICO y Fumito Ueda también lo haga.

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