El maltrato idiomático al jugador español

El maltrato idiomático al jugador español

Hace tan solo dos décadas los aficionados españoles a los videojuegos no tenían apenas oportunidades de disfrutar de obras de ocio electrónico traducidas a su idioma. Era rara la ocasión en la que teníamos a nuestra disposición textos en castellano y más todavía lo eran los doblajes en esa lengua. Con el paso de los años las traducciones completas al castellano se han ido normalizando, pero parece que estamos viviendo una época de involución en los últimos meses.

Y no me estoy refiriendo a los pequeños estudios independientes que no gastan parte de su presupuesto en doblar a más de un idioma. Ni siquiera estoy hablando de Telltale Games (y bien podría hacerlo), que hasta hace bien poquito no se gastaba ni un céntimo en subtitular sus juegos a otros idiomas y tiraba de traducciones de fans. El caso que hoy nos ocupa es el de Xbox España, que está perdiendo la batalla con Sony en cuanto a consolas de nueva generación y ha optado por maltratar a sus usuarios en lugar de revertir la situación con buenas estrategias y agradeciendo el apoyo de los fieles.

Las malas cifras de ventas de Xbox One en España han obligado a Microsoft a reaccionar, pero no lo han hecho del modo que cualquier hubiera esperado. A principios de año la red se indignaba con la decisión de Xbox España de no doblar al castellano Quantum Break por la “naturaleza única” del juego de Remedy, que curiosamente sí llegaba traducido al portugués, francés o alemán. Más tarde sí se reconoció la verdad: los usuarios españoles abusan de los bazares extranjeros para comprar sus juegos a precios reducidos.

Sin embargo Microsoft no cierra el grifo y sigue permitiendo la compra de juegos digitales en esos lugares. ¿Tienen la culpa, por tanto, los jugadores de Xbox One en España de querer comprar al menor precio posible y, además, de un modo completamente legítimo? Evidentemente no. Simplemente es la excusa que ha hallado Xbox España para ahorrar el coste de un buen doblaje al castellano en un mercado que no les es rentable por el bajo número de consolas distribuidas en comparación con la competencia más directa.

Más exclusivos, más decepciones. Repasemos lo último de Xbox One. ReCore, solo con textos en castellano. Forza Horizon 3, solo con textos en castellano. El del título de conducción es un caso especialmente sangrante. La saga siempre había llegado perfectamente doblada a nuestro idioma, pero de golpe y porrazo se prescinde de doblar un título que exigiría muy pocas líneas de traducción, pues al fin y al cabo es un juego de carreras y no tiene ningún tipo de narrativa compleja. ¿Lo peor? Los textos en Forza Horizon 3 son minúsculos, se presentan en la parte inferior derecha y aparecen en mitad de las carreras. ¿De verdad creen que alguien puede leer lo que se nos dice en mitad de una vibrante carrera en la que nos jugamos un campeonato?

Y llegó el momento. El buque insignia de Xbox One, Gears of War 4, la nueva entrega de la franquicia por excelencia del universo Microsoft. Las sospechas de los aficionados eran que Xbox España optaría nuevamente por no doblar el juego, pero el temor a una gran crítica hizo recular a la compañía de Redmond. El videojuego de The Coalition verá la luz en menos de dos semanas y contará de lanzamiento con las cinemáticas dobladas al castellano. Las prisas con las que se ha tomado la decisión han obligado a retrasar un mes la llegada de la traducción al completo.

Microsoft está obligando a los fans acérrimos de Gears of War que han jugado toda la franquicia en perfecto castellano a elegir: o juegas de salida solo con las cinemáticas en castellano y el resto te lo tragas en inglés (una mezcla de idiomas suele ser bastante confuso y desagradable) o te esperas un mes para jugar al gran exclusivo que el resto de tus amigos y de usuarios del mundo ya estarán disfrutando. Contra la espada y la pared por culpa de una mala gestión en este caso y una mala estrategia en cuestión idiomática.

Nadie está poniendo en duda la capacidad de Microsoft y Xbox España para realizar su trabajo, que por otra parte está siendo fantástico en los últimos meses con muchos lanzamientos interesantes y con Xbox One S, una consola que merece muchísimo la pena. Pero, por una vez, las grandes compañías podrían pensar en los fans. Esos fans que te han confiado su dinero y no lo han hecho con la competencia; esos fans que no compran en bazares extranjeros aunque les cueste más dinero; esos fans que tras años de buen trato se han visto relegados a un segundo plano. Porque no, señores de Xbox, los españoles no somos usuarios de segunda categoría.

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