Póngame otra de entregas anuales y quédese con el cambio

Activision ha anunciado una nueva entrega de Call of Duty, exprimiendo aún más la gallina de los huevos de oro.

call of duty 2019

La industria del videojuego está cambiando, eso es un hecho. Lo vemos a cada paso que se avanza en diferentes materias del sector. Paree que todos los caminos empiezan a dirigirse hacia el streaming y otras nuevas funciones que intenten revolucionar las manera de disfrutar de los videojuegos. No obstante, parece que hay otros aspectos que no están dispuestos a cambiar, manteniéndose anclados en fórmulas desgastadas y que provocan cierta desidia entre los jugadores. Uno de ellos es la intención de lanzar entregas anuales de una misma franquicia, a pesar de que eso resulte contraproducente para la misma.

Ubisoft fue capaz de aprender de sus errores con la saga Assassin’s Creed. Ante la idea de una fórmula que cada vez perdía más el norte, la compañía francesa se paró a pensar, dándose un año de respiro, para poder permitir que la saga de asesinos diera un vuelco para sorprender a los jugadores. Y el lanzamiento de Assassin’s Creed Origins tuvo una gran acogida porque ofrecía algo diferente, con una fórmula más ambiciosa y arriesgada. A pesar de que recientemente hemos visto otra nueva entrega, parece que 2019 volverá a ser sabático para el credo, con el firme deseo de regresar con más fuerza en 2020. Lamentablemente, no es algo que parezca viable para Call of Duty.

Renovarse o morir. ¿Es esa la solución?

En muchas misiones de Call of Duty 2 era indispensable un sniper

Recientemente Activision anunciaba que Infinity Ward se encargará de la entrega de la saga bélica destinada a 2019. En medio de un huracán que ha supuesto casi 800 despidos en la compañía, volverán a apostar por su buque insignia para rescatar un año que no parece muy prometedor en ingresos. De hecho, se prevén casi 1000 millones menos de ganancias de lo que se han obtenido durante 2018, el récord de la compañía hasta el momento La delicada situación por la que atraviesa Activision Blizzard obliga a intentar apostar sobre seguro y no parece haber nada mejor que Call of Duty para esta impronta. Por muchos bufidos que reciban por parte del público en sus últimas entregas, la saga siempre termina entre los videojuegos más vendidos de cada año.

El último ejemplo, Call of Duty: Black Ops IIII, llegó** sin tan siquiera una campaña que disfrutar en solitario**. Poco ha parecido importarle a todo el grueso de jugadores que protestaba por este hecho, ya que ha vuelto a situarse en los primeros puestos de los juegos más vendidos del pasado año. No quiero decir con esto que el trabajo con la franquicia sea excelente; la fórmula de Call of Duty está más que desgastada y debería darse un respiro como hizo Assassin’s Creed para mirar de mejor manera a su futuro. Pero esa necesidad de los usuarios por adquirir año tras año un nuevo Call of Duty es lo que impulsa a Activision a exprimir la gallina de los huevos de oro sin descanso. A pesar de demostrar que están dando tumbos sin tener muy claro en qué dirección dirigirse.

El conformismo como el arma más peligrosa

Captura del modo zombis de Call of Duty

Y es lógico pensar que Activision se encuentra en una situación muy cómoda con su reconocida franquicia, ya que no para de vender como churros año tras año. No parece que, a pesar de las continuas críticas que han recibido las últimas entregas, la compañía vaya a sentarse pensar qué es lo que más le conviene. Menos aún teniendo en cuenta la situación que empieza a apretar el cuello económico sobre el que se sustenta. Por eso quiero hacer un humilde llamamiento a todos aquellos aficiondos a Call of Duty que me puedan estar leyendo: no compres por inercia, valora la calidad que solicitamos como jugadores. Las sagas anuales ya no funcionan, en el momento que atraviesa la industria en la actualidad se requiere más mimo y paciencia para conseguir un buen producto.

Con ello no quiero responsabilizar únicamente a los compradores potenciales de la saga año tras año, pero es la única manera de hacer recapacitar a un estudio sobre la estrategia que está siguiendo. Si queremos seguir recibiendo títulos de calidad de este tipo de sagas hay que abandonar el conformismo, rebelarse ante lo que no consideramos acertado y dejar de poner los ojos en blanco cada vez que se presenta una nueva entrega para después soltar el dinero sin miramientos, porque ese acaba convirtiéndose en nuestro verdadero enemigo. No merecemos ser un eslabón más de una cadena para generar únicamente dinero, y menos regalarlo. Porque, por mucho que queramos pedir otra ronda de esa saga que tanto disfrutamos, no hay que permitir que también se queden con el cambio, porque eso nos pertenece de vuelta. Somos parte importante del sector del videojuego y hay que hacerse notar con mucho más ruido del que se hace.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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