¿Hay sexismo en los videojuegos?

¿Hay sexismo en los videojuegos? Esa es una pregunta que, desgraciadamente, azota el sector cada dos por tres. Raro es el título en el que aparecen chicas guapas de por medio o alguna escena picante que no termina ofendiendo la supuesta moralidad de algunos. ¿Será que todavía quedan más tabús de los que pensamos a nuestro alrededor?

De ser así, resultaría especialmente curioso, dado que se trata de una industria en la que los usuarios suelen ser mayoritariamente jóvenes. Pero también hay que tener en cuenta otros detalles, que no se pueden pasar por alto, nos guste o no.

En primer lugar, los videojuegos han sido, históricamente, una industria donde han prevalecido los varones. Para bien o para mal, pero así ha sido. Por supuesto que ha habido jugadores en todas las épocas, pero eran menos habituales. Esto es algo que está cambiando, lo sabemos, y estamos convencidos de que las chicas tienen mucho que decir al respecto.

Pero lo realmente significativo no es el público, sino los desarrolladores. En la mayoría de los juegos, son creativos y programadores hombres quienes ser encargan de crear las obras. Y lógicamente, se nota. Aunque esto no afecta solo a la supuesta orientación masculina de los juegos, sino también a sus conceptos. Lo han dicho muchos críticos: mientras el perfil del creador del videojuego sea el mismo, los juegos serán muy parecidos entre sí. ¿Cambiará la cosa? ¿Se inyectará sangre fresca?

En mi opinión, esto no es algo que se refleje solo en el mundo de los videojuegos, si bien es cierto que aquí todo ha sido algo más cerrado. En el cine, por ejemplo, muchos hemos tenido que arrastrar a nuestra novia a ver la típica película de Van Damme, con el consiguiente mosqueo ante tanta patada voladora. O hemos tenido que acompañar a una chica a ver un drama romántico que, a decir verdad, no nos interesaba demasiado.

No quiero decir que no existan mujeres aficionadas a la acción o que no haya hombres que disfruten con los dramas, pero Hollywood ha sabido de siempre que cada cosa tiene su público. No es el mismo espectador el que va a ver Harry Potter que el que asiste al último estreno de Clint Eastwood. O quien va a ver una cinta de Stallone o Crepúsculo. Será cosa de nuestras naturalezas.

La pregunta es: ¿se abrirá más el sector? Quizás Wii y Nintendo DS hayan apuntado en esa dirección o extendido el mercado. Hace años era imposible imaginar un juego de diarios o de cuidar cachorros en Mega Drive, por ejemplo. ¿Llegará el momento en el que los juegos, sexos aparte, tengan géneros más definidos?

De la mayoría de títulos que tratamos en AlfaBetaJuega, la gran mayoría interesan, salvo excepciones, a casi todos nuestras lectoras y lectores. Y eso da qué pensar. Sobre todo porque, ¿qué sucede con quién no disfruta con títulos a lo Gears of War o Uncharted? Pues que no le interesará una gran parte del mercado. Pero el caso es que son millones las jugonas que disfrutan día a día con Marcus Fenix o Nathan Drake.

Y luego hay una tara importante, y es que la estética japonesa influye enórmemente a esta industria. Son tantos los juegos nipones que nos llegan, que cada vez que publicamos una noticia de títulos como Dead Or Alive 5, Lollipop Chainsaw o sacamos a relucir un nuevo tráiler con las señoritas de Tekken, se nos acusa a los medios de sexistas. ¿Es eso justo? ¿Deberíamos no publicar esa información? En absoluto, el público seguidor de la cultura japonesa, el manga y el anime, sabe de lo que estamos hablando y de la especial forma de ver las cosas otaku.

Quizás el futuro, un futuro al menos ideal, ofrecería una mayor amplitud de géneros, más definidos y para todos los gustos: hombres, mujeres, adolescentes o niños. Así no tendríamos que escuchar más tonterías como que el de los videojuegos es un sector sexista, que los juegos son cosa de niños o que esto no es cultura. Tiempo al tiempo. 

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