iPad Mini: ¿Paso en falso o acierto?

Apple, por primera vez en mucho tiempo, ha tenido que reaccionar a la competencia sacando el iPad Mini. ¿Ha sido un error o una jugada maestra?
Este iPad Mini nace como respuesta a la presión que han ejercido los Kindle Fire, Nook Color y Nexus 7. Un movimiento defensivo que ha sido visto por muchos como signo de debilidad, más que como un intento de cubrir un nuevo nicho de mercado.

Sea como fuera yo decidí comprarlo. Llevaba disfrutando del primer iPad más de dos años. Sus 256 MB de RAM ya se quedaban cortos. Lento para las funciones básicas y privado de muchas novedades. Muchos juegos ya no eran compatibles, pidiendo al menos un iPad 2 para poder funcionar. El iPad Mini comparte procesador con el iPad 2 y el iPhone 4S. Un chip A5 capaz pero que no consume batería de forma despiadada. Y que consigue mejores resultados de rendimiento en este iPad Mini que en el iPad 2 y iPhone 4S. Se le nota potente, sin asociarlo en ningún momento a un producto barato.

La pantalla, también similar a la del iPad 2 en resolución, cambia las 9,7 pulgadas por 7,9, una reducción mínima. Se evita meter una pantalla retina, que habría mejorado el producto a costa de reducir la autonomía. Pero ¿como podría Apple volver a vendernos un nuevo iPad Mini el año que viene si nos da todo este año?

La primera sensación al sacar el iPad Mini es su extrema ligereza. Con el primer iPad justo pasaba al revés, destacaba por su peso. Con esta reducción en gramos ya podemos usarlo con una mano sin cansarnos. Parece una tontería, pero esa mayor portabilidad ha hecho que lo lleve encima siempre. Puede que no lo uses todos los días, pero ya no molesta.

Otro gran cambio en el diseño del iPad Mini es la reducción en el marco. El lugar donde apoyábamos nuestros pulgares ahora se ha reducido. Esto puede ser un incordio para los que lo usen principalmente para leer, pero a nosotros, jugones, nos viene de perlas para llegar facilmente a tocar la pantalla para controlar los juegos.

La mayor portabilidad y comodidad a la hora de jugar convierten este iPad Mini en una plataforma de juegos mejorada. La experiencia de uso se mantiene con una excelente calidad de pantalla, que sigue reaccionando con precisión a nuestros toques. No me imagino volviendo a un iPad de 10 pulgadas. Os lo recomiendo a todos los que no habéis usado el iPad 3 y su pantalla retina. Para los que no puedan vivir sin la resolución extra pueden esperar al modelo del año que viene. Para el resto el iPad Mini será una compra de la que no os arrepentireis.

@prisioneropixel

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