Konami y Kojima, la historia interminable

El año pasado vivimos una polémica prolongada en el tiempo y cuyo fin no parecía llegar nunca. Hablamos de las tensiones entre el creativo Hideo Kojima y la compañía Konami. Los motivos de sus discrepancias nunca fueron revelados, aunque son muchos los rumores que circulan sobre el porqué del enfado de la empresa japonesa con el siempre controvertido diseñador. Finalmente Kojima acabó despedido de Konami, creó un nuevo estudio y anunció en el E3 de Los Ángeles de este 2016 su nuevo juego, Death Stranding.

Parecía que todo había acabado, pero Konami se guardaba una bala en la recámara: Metal Gear Survive. Así es, un nuevo episodio en la historia interminable entre Konami y Kojima. Todo empezó con un supuesto enfado de la compañía nipona con el creativo a causa del enorme presupuesto que requirió Metal Gear Solid V: The Phantom Pain (que a un servidor, dicho sea de paso, no gustó). Konami estaba más centrada en títulos de bajo presupuesto para dispositivos móviles (que les otorgan mayor margen de beneficio y funcionan muy bien en Japón) y no quería seguir por ese camino.

Sin embargo, la gota que colmó el vaso de la corporación de ocio electrónico fue P.T. Demo o Silent Hills. Se habla de que Hideo Kojima gastó lo que sería el presupuesto de un juego completo en el teaser jugable. Es algo que no está en absoluto demostrado, pero sería una de las razones de Konami para haber cancelado el proyecto que también involucraba al cineasta Guillermo del Toro y al actor Norman Reedus, que vuelve a estar presente en Death Stranding.

La salida forzada de Kojima de Konami parecía poner punto y final a esta disputa, pero no ha sido así. La confirmación de un pachinko de Metal Gear Solid 3 (el por muchos considerado mejor juego de la saga) y ahora Metal Gear Survive han vuelto a poner a Konami y a Kojima en el centro de las miradas. Hideo no se ha pronunciado y es improbable que lo haga, pero ya lo hago yo por él.

Es difícil encontrar motivos de peso para que una compañía como Konami haga un nuevo videojuego de la saga Metal Gear protagonizado por el juego de acción cooperativa, amenazas biológicas o zombis y agujeros de gusano y universos paralelos. El enorme ejército de fans acérrimos de Kojima implica tener una gran parte de los aficionados de la franquicia en contra del producto, sea cual sea. Tal vez dejar enfriar la situación y dejar pasar tiempo entre The Phantom Pain y Survive habría sido lo mejor. Si los plazos estipulados se cumplen solo habrá dos años de diferencia entre uno y otro juego.

Tampoco parece un videojuego excesivamente rentable a nivel económico. Es cierto que se va a utilizar como base el motor Fox Engine que durante años creó el equipo de Kojima, pero Metal Gear Survive toma como evidente referencia a Umbrella Corps, el mayor fracaso de la historia de la saga Resident Evil. Tiene los mismos ingredientes, se juega de un modo muy parecido y a la semana de su lanzamiento había menos de cien jugadores simultáneos en su versión de Steam. Survive podría seguir perfectamente los mismo pasos que Umbrella Corps.

El único motivo con sentido que queda es que Konami ha actuado con malicia y con la única intención de tomarse su particular venganza con Kojima. Lanzar este juego es manchar una saga casi perfecta que se ha extendido durante décadas con un enorme número de títulos de gran calidad. Quiero pensar que, de verdad, alguien en Konami ha encontrado sentido a la absurda idea de que se abra un agujero de gusano sobre la Mother Base y se lleve consigo a algunos de los supervivientes de Militaires Sans Frontières, pero soy incapaz de ver qué pretenden conseguir con Metal Gear Survive.

Tras maltratar y acabar tirando por los suelos la reputación de una saga mítica del terror como Silent Hill ahora le ha llegado el turno a Metal Gear. La salida de Kojima de Konami ha sido el pretexto perfecto para acabar con la obra de su vida. Esperemos que los jugadores respondan como se merece la compañía japonesa.

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