La invasión de los DLC

La industria de los videojuegos y la forma que tienen las desarrolladoras de crear videojuegos han cambiado mucho. Antes para nosotros, los jugadores y jugadoras de este maravilloso mundo, todo era mucho más sencillo. Anunciaban un juego. Llegaba su fecha de salida. Lo comprabas, si es que tenías el dinero suficiente, claro, no siempre sucedía eso; y cuando lo tenías en tu poder lo único que tenías que hacer era encender la consola, cualquiera me vale, introducir el juego en cuestión y olvidarte de la realidad durante a saber cuántas horas.

Y con ello tenías una experiencia completa, no siempre satisfactoria, pero sí completa, de lo que se supone que un videojuego debe ser. No tenías que preocuparte de mucho más, simplemente te sumergías en la historia hasta que esta acabara y ya.

¿Y esto se ha mantenido en el tiempo? Pues no mucho, la verdad. Ahora es todo mucho más complicado. No te vale solo con comprar el juego recién sacado del horno, no, ahora tienes que estar al tanto de si van a sacar algún contenido adicional que complemente la historia o te dé acceso a contenido que sí está dentro del juego que has pagado, pero que como no tienes el DLC de turno, pues no puedes acceder a él. A poco que te descuides las compañías te despluman muy alegremente antes de que puedas objetar algo, porque entre contenido adicional de skins, armas nuevas y tonterías varias, y ese que te da nuevos mapas y alguna frase nueva para que el personaje que controlas se luzca, vamos apañados. Voy a ser sincera, jamás he entendido, aunque sé porqué lo hacen, la manía que les ha dado ahora a todas y cada una de las compañías de videojuegos de lanzar los títulos a medias. Sí, me declaro enemiga acérrima de los DLCs, y más aún de los juegos por capítulos.



¿Por qué nos hacen esto? Ahora alguien vendrá a decirme, “oye, es que las compañías lo hacen para ganar más dinero”, sí, ya lo sé, pero eso no hace que me sienta menos estafada. Cada vez que veo a alguien, algún familiar, por ejemplo, comprar una tarjeta de 10 o 20€, para gastársela en una skin de un personaje de League of Legends, skin que además solo sirve de adorno, porque no le da ningún tipo de habilidad especial al bendito personaje… Cada vez que lo veo, algo en mí se rompe. Duele, literalmente.

Hay cosas que ni comprendo ni compartiré en la vida. Empezando por el desorbitado precio de muchos contenidos adicionales (sí, estoy pensando en Los Sims y muchos otros packs de expansión), que podrían desde un principio haber estado dentro del juego; siguiendo por esos paquetes de skins que ni por asomo valen lo que piden, y terminando por esos juegos que te compras a medias y que parecen preciosos y maravillosos hasta que alguna expansión aparece en el horizonte para destrozarte la fiesta, siendo Destiny un claro ejemplo de esto último; me da la sensación de que a las compañías hace ya mucho tiempo que les da igual que los jugadores y jugadoras piensen que les están robando casi a punta de pistola con toda la cara del mundo.



Hace nada leí un post en Internet que hablaba sobre los juegos más caros de Steam si contábamos todos los DLCs y contenido adicional que tenían. No me acuerdo ahora cuál era el más caro, pero, por favor, la cantidad llegaba a superar los cuatro mil euros. ¡Train Simulator 2016! Ese es el juego más caro de Steam si agregamos todo el contenido adicional que se ha ido publicando desde que apareciera en el portal. ¡Una auténtica burrada!

A veces creo que esto se está yendo un poco de madre. Pero, claro, seguimos comprándolos, aún conociendo la gran estafa, así que la cosa funciona mejor que nunca. Ellos van a seguir sacando contenido adicional, a veces totalmente necesario para comprender la historia del juego, y nosotros vamos a seguir comprándolo, porque no hay otra forma de tener el juego completo, a no ser que te gastes más en los DLCs que en el propio juego original. Ellos seguirán creando juegos que venderán por fascículos y por episodios y nosotros continuaremos picando en el anzuelo porque en realidad el material que nos venden, aunque fragmentado, tiene una calidad más que aceptable.

Echo de menos esos tiempos en los que los DLCs no eran más que sueños lejanos que nadie se había planteado y los juegos que nos comprábamos no eran juegos mutilados.

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