La realidad virtual como forma definitiva de juego

La realidad virtual como forma definitiva de juego

En los últimos meses hemos podido observar el interés de la industria por la realidad virtual, una tecnología revolucionaria que parece estar aterrizando en distintos ámbitos de manera progresiva. Hace un tiempo dio un gran paso con HTC Vive o Oculus Rift, unas propuestas inigualables destinadas a los ordenadores más potentes del mercado que se autoimpusieron como la referencia absoluta respecto a cualquier otra opción.

Tanto es así que incluso el creador de Facebook, Mark Zuckerberg, anunció hace poco que el futuro de la red social iría muy ligado al dispositivo de Oculus, con el que sus usuarios podrían interactuar a través de aplicaciones de mensajería especialmente diseñadas para su uso. Por tanto, parecía que solo el sector de las consolas precisaba de una herramienta que pudiera facilitar opciones tan llamativas como estas.

Afortunadamente, Sony se percató del vacío y diseñó su propio dispositivo para sus consolas de nueva generación, que precisamente a partir de hoy, 13 de octubre, podrán contar con PlayStation VR. De este modo, los usuarios de máquinas de sobremesa también tendrán la ocasión de disfrutar de una tecnología que abre un nuevo mundo de posibilidades jugables. Por el momento quizás se queden en proyectos anecdóticos o de pura demostración pero, próximamente, podrían llegar a crear espectaculares experiencias enmarcadas en las franquicias más populares.

El ejemplo más próximo es Resident Evil 7, para el que Capcom diseñará una opción de juego destinada a la realidad virtual de la PlayStation, evidenciando así el interés de las grandes desarrolladoras porque esta nueva forma de juego salga adelante. A fin de cuentas, la nueva entrega de la popular saga de zombis es un juego completo como tal, no solo una experiencia, breve y ligera, con las que exprimir las el dispositivo en cuestión.

Lo mismo ocurre con Gran Turismo Sport, el nuevo título de la franquicia automovilística más famosa del videojuego, que también llegará a PlayStation 4 y PlayStation 4 Pro durante el próximo año. Como Capcom, Polyphony Digital ofrecerá a los usuarios la posibilidad de ponerse al volante de todos sus vehículos desde una perspectiva única que solo las gafas de realidad virtual pueden ofrecer.

Algo similar, aunque a pequeña escala, ha ideado Infinity Ward para Call of Duty: Infinite Warfare, DICE para Star Wars: Battlefront o Crystal Dynamics para el título más reciente de la saga protagonizada por Lara Croft, Rise of the Tomb Raider. Pese a no incluir una aventura como tal para la realidad virtual, los estudios sí han desarrollado una serie de misiones que solo los propietarios de PlayStation VR podrán vivir de la forma tan inmersiva que solo las gafas de VR permiten.

Sin embargo, no dejan de tratarse de videojuegos compatibles con la realidad virtual pero no únicamente dedicados a su uso, una circunstancia que sí cumplen otras grandes compañías del sector, que en los próximos meses harán llegar a los usuarios una serie de títulos específicamente desarrollados para su aprovechamiento con las gafas de VR de Sony, ratificando definitivamente la dirección que parece haber tomando la industria del videojuego en este sentido.

Los ejemplos son numerosos. Ubisoft está desarrollando hasta dos títulos exclusivos para la realidad virtual, Eagle Flight y Star Trek: Birge Crew, lo que mismo que está haciendo Crytek con Robinson: The Journey y The Climb. Por su parte, Guerrilla Crambridge, empresa filial de Guerrilla Games, creadores de Killzone y Horizon: Zero Dawn, está trabajando en RIGS: Mechanized Combat League, un videojuego que se unirá al llevado a cabo por Rocksteady, que hoy mismo ha lanzado Batman: Arkham VR, una experiencia en la que el jugador puede ponerse en la piel del mismísimo Caballero Oscuro.

Pese a que la propia Sony también ha estrenado un llamativo catálogo de títulos para su disfrute con la tecnología, el interés de los grandes estudios por subirse al carro de la realidad virtual parece confirmado. A fin de cuentas ya no solo estamos hablando de desarrolladoras directamente vinculadas a la empresa japonesa, sino a compañías ajenas a sus intereses que creen que, efectivamente, esta forma de juego podría acabar resultando una opción más entre los usuarios.

Unos usuarios que no solo han visto a PlayStation VR como el único dispositivo disponible en lo relativo a consolas de sobremesa, sino la accesibilidad que ninguna de las otras grandes herramientas del mercado, Oculus Rift y HTC Vive, pueden proporcionar por el momento. Mientras las gafas de realidad virtual de Sony se venden aproximadamente por la mitad que sus contrincantes, estos precisan además de un equipo de muy altas prestaciones que no todos los interesados podrán permitirse.

Por el contrario, los compradores del producto estrenado hoy solo necesitarán de una consola PlayStation 4, cuyo precio es incluso inferior al de la tecnología de VR. De este modo, parece que Sony parte con ventaja no solo al ofrecer una opción sin rival en su ámbito, sino al llegar competir directamente con las alternativas disponibles en el mercado, de coste claramente prohibitivo para la inmensa mayoría de los aficionados a los videojuegos si tenemos en cuenta las altas especificaciones que requieren los ordenadores para ejecutarlas.

Teniendo en cuenta lo anterior, parece una opción viable que esta forma de entretenimiento, cada vez más accesible y con un mayor apoyo de la industria del videojuego, acabe convirtiéndose no solo en una opción asentada entre los usuarios, sino en la opción definitiva de juego. Las posibilidades son, por tanto, inimaginables. Aunque ya podemos intuir lo que nos deparará el futuro más cercano con títulos como los antes mencionados, solo el tiempo dirá hasta qué punto pueden aprovechar los estudios una tecnología como esta, capaz de transformar el mundo de los videojuegos para siempre. Las perspectivas, desde luego, son optimistas.

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