LAS MUJERES SON EL MOTOR DE LOS VIDEOJUEGOS

 

Ayer fue el día de la mujer trabajadora y me dio por pensar que, desde que Donkey Kong raptó a la princesa, desde que Peach se dejó coger por Bowser y Link buscó a Zelda, desde que Jill Valentine se enfrentó a los zombis, desde que el Jefe Maestro comenzó a proteger a Cortana o desde que nuestra manaza de Big Daddy fue cogida con delicadeza por una Little Sister, la mujer es el motor de los videojuegos. Es así desde siempre.

Consola, aventura, leyenda, fantasía… Todo femenino. Y si hablamos de mujeres trabajadoras, en nuestros juegos lo son más todavía.

Si pensamos el género de lucha podemos empezar la lista y no acabar nunca, de Dead Or Alive a Tekken, de SoulCalibur a Virtua Fighter. Pero para mí reina solo hay una en ese género: Chun Li. Fue descubrirla asomando la cabeza por encima de los botones grasientos de una máquina de Street Fighter II y enamorarme.

Después vinieron todas las demás: las curvas de Lara Croft, la “quitadita” de casco de Samus Aran (la mandíbula no me ha vuelto al sitio todavía), el mismo impacto al descubrir que The Boss en Metal Gear Solid era una mujer, las mil y una heroínas de Final Fantasy (desde Tifa hasta Lightning y Serah las podíamos dedicar un solo reportaje), o los saltos de cornisa en cornisa con Faith de Mirror´s Edge. De todas me enamoré y a todas fui infiel al juego siguiente, por algo le llaman fantasía, y por eso en cada secuela puedes volver con la cabeza alta y pidiendo más.

Y es que sin el factor femenino el motor de un buen videojuego no carbura. El “mujer contra mujer” de la saga Portal, Chell contra GLaDOS, es apotósico, sublime. No hay frase fuera de contexto, una no para de hablar y otra calla, y entre medias un duelo de mentes brillantes.

Y cuanto más potente sea el personaje femenino mejor. Protagonistas dueñas de su destino como Bayonetta o Aya Brea de Parasite Eve, secundarias que deberían ser protagonistas con la fuerza de Jack de Mass Effect o Elena Fisher de Uncharted, o villanas que dominan la historia por completo como Sarah Kerrigan de StarCraft. Da igual el papel que les des, repito, en cuanto aparecen son el motor del videojuego.

Y vuestra pérdida, que alguien os haga daño… no hay nada más desgarrador. ¿Si no fuese por la muerte de su mujer se movería Kratos? ¿Caminaría Max Payne? ¿Se abriría paso entre los locust Dominic Santiago en Gears Of War? ¿Andaría loco por el espacio Isaac Clarke de Dead Space?

Las mujeres son la fuerza del mundo: Ripley, Sarah Connor, Leia, Scully, Starbuck… Así que como dicen los AC/DC al final de cada concierto, ¡YO OS SALUDO!

 

Twitter: @TomasMcNulty


 

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