Lee, juega, ama

La literatura y los videojuegos son dos medios de arte y entretenimiento que se suelen llevar bastante bien. Su relación no tiene nada que ver con el tormentoso noviazgo que parecen mantener cine y videojuegos, en el que una película blockbuster parece equivaler a una pobre adaptación de la misma en forma de videojuego. O, en su defecto, videojuego que se adapta a la gran pantalla con resultado decepcionante, tanto en su faceta de película como en la de adaptación.

Y es que, sería tonto seguir negando el hecho de que por mucho que tratemos de emparejarlos, cine y videojuegos son muy diferentes. Pueden tener un affaire que salga bien, pero sus puntos en común no dan para algo más fructífero. La excepción que confirma la regla acaba solo en eso, una excepción.

Los libros, en cambio, son capaces de explotar características de los videojuegos a las que el cine no llega. La duración de un videojuego puede traducirse en doscientas páginas más, y nadie se quejará. Pero ojo como añadas una hora y media más a una película que ya es larga de por sí. Las emociones confusas o que se nos escapan, los pensamientos más profundos de los protagonistas del videojuego, todos ellos pueden aclararse en apenas un par de párrafos, sin tener que depender de cómo lo exprese un guión y de la calidad de unos actores. Y esto funciona igual de bien si lo hacemos al revés, convirtiendo en un juego, de las horas que hagan falta, un buen libro.

Hay varios ejemplos a los que podemos aludir, que han sido un éxito en esta relación: la saga The Witcher, basada en las novelas del polaco Andrzej Sapkowski; el oscuro Alice de American McGee, que dio una vuelta de tuerca al clásico cuento de hadas de Lewis Carroll; Dante's Inferno, que nos trasladó al oscuro infierno que retrató Dante Alighieri en La Divina Comedia; o Metro 2033, inspirado en la claustrofóbica novela del autor ruso Dmitry Glukhovsky. 

También podemos buscarlos a la inversa, con novelas que reproducen nuestros videojuegos favoritos sobre el papel junto a otras que amplían su universo, dándonos información interesantísima para los más fanáticos. Es el caso de Rapture, novela del universo Bioshock que narra los últimos días de la ciudad submarina antes de su debacle; las novelas de los universos de Mass Effect y Dragon Age, que nos cuentan el pasado de sus héroes y villanos para comprender mejor sus personalidades e intenciones; Forsaken, entre otras historias de Assassin's Creed, que nos cuenta la misteriosa vida de Haytham Kenway, de la que los juegos solo nos ofrecen retazos; o las decenas de novelas de Warhammer, con sus historias épicas que nos dan un fiel retrato de las gentes y costumbres de este profundo mundo.

Además: ¿sabíais que leer es un hábito muy sano que os hará abrir la mente, visitar infinitos mundos, reír, llorar, emocionaros, aprender, buscar otros puntos de vista y hasta escribir mejor?

Todas las noticias y novedades sobre la relación del cine y los videojuegos están muy bien, pero hasta que lleguen esos estrenos que parece que no hacen más que posponerse, aquí tenéis un plan alternativo al que dar más crédito y reconocimiento: id a vuestra librería favorita, escoged el título que más os llame la atención sobre videojuegos y disfrutad de una buena lectura con una mantita y un café, que ya empieza a hacer fresquito.

Publicaciones relacionadas

Cerrar