Lo prometieron en un E3 y… va a ser que no

En apenas unas horas agarramos petate, cámara, cargamento de ibuprofenos y los afortunados (no nos podemos sentir de otra manera) de ABJ TV nos vamos volando a California un año más, para volver a un nuevo E3 en Los Ángeles.

Con una agenda repleta de citas, la cosa allí va de volar con la cámara y el equipo de un lado a otro del Convention Center, con entrevistas cada 20 minutos desde que se hace de día hasta bien entrada la noche, cada cual más interesante. Este año, además, le sumamos que son muchos los títulos secretos de los que apenas conocemos nada y a los que estamos deseando hincar el diente.

Con esta será la quinta vez que me meta de lleno en esta vorágine de reportajes, carreras, asaltos a la señora Wifi de cualquier recinto y noches sin dormir mirando una pantalla de carga. No cabe duda, es la mejor semana del año, algo así como pasarse una semana de festival pero con Nintendo, PlayStation y Xbox de cabezas de cartel en vez de los Metallica de turno.

No se salta la verja del Rocío y se planta la tienda de campaña, pero cualquiera de los compañeros que lo cubren os puede decir que la sensación de fervor religioso y cartel de “abierto 24 horas” está ahí.

En este lustro, E3 ha tenido momentos buenos, otros muy decepcionantes, muchas veces cantidades ingentes de hype que han creado expectativas que al final no se han cumplido. Tenemos que reconocer que en múltiples ocasiones los periodistas somos los primeros que hemos caído en el error de dar altavoz a ciertas novedades que no han estado a la altura.

Ocurre que en la feria angelina, al lado de la estatua de Magic Johnson, abren los tenderetes y nos lanzamos a por juegos que ni siquiera llegan a ver la luz. El caso que más me duele de la pasada edición es Star Wars 1313. Pudimos ver su demo y la boca se nos abría con más fuerza que a Homer a la hora del almuerzo. Un título con jugabilidad muy cercana a Uncharted con un cazarrecompensas de protagonista que prometía dar un salto de calidad a Star Wars en las consolas pero… Las circunstancias de LucasArts con la compra de Disney han mandado el título a los leones.

Hace dos años pasó algo parecido con Prey 2, aunque parece que con suerte Bethesda pasará el proyecto a los padres de Dishonored según los últimos rumores. El caso es que cada 365 días nos encontramos en el E3 lanzamientos que pasan a engrosar la lista que encabezan Final Fantasy Versus XIII o The Last Guardian, títulos que hubiese sido mejor que pasasen al universo de los Half-Life 3: juegos soñados pero que han tenido la perspicacia de no enseñar la pata por debajo de la puerta antes de tiempo.

En ese mismo saco hay que meter al rey del hype, Peter Molyneux, con Milo. Tuve la suerte de presenciar una demostración que, el por entonces capo de Lionhead, dio a puerta cerrada. Aquella sensación de jugabilidad total que transmitía lo que aún se llamaba Project Natal no he acabado de verlo implementado al cien por cien en los juegos de Kinect. Quizá como comentaba en este mismo espacio la semana pasada, tan solo Child of Eden ha sacado el máximo potencial al periférico. El caso es que han pasado los años en 360 y algunos de los títulos de Kinect han decepcionado, esperemos que con Xbox One por fin la gran capacidad que ofrece se vea reflejada en los nuevos juegos.

Han sido muchas las decepciones estos últimos años, desde PSP Go al catálogo inicial de Wii U, aunque siempre han sido más las cosas que nos han puesto la sonrisa en la cara. ¿Habrá este año promesas incumplidas, hype a paladas hasta llenar estadios y salas de conferencias? Seguro. Pero así es esta industria, vive de la ilusión, el espectáculo y sobre todo la diversión.

En unas horas estaremos volando a Los Ángeles, con la responsabilidad que supone sentirnos privilegiados de poder estar una vez más en la capital mundial del videojuego que es el E3, con ganas enormes de trabajar para que tengáis toda la información al minuto.

Y os lo contaremos todo. Todo. Incluso lo que luego quizás se pierda en ese limbo de los videojuegos. Porque una noticia es todo aquello que alguien no quiere que se sepa y nuestra labor debe ser sacarlo a la luz. Pero para este E3 pido que haya menos promesas y más realidades.

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