Madrid Games Week, una bendición para los jugones de nuestro país

Considero que es lo más importante, así que para que no se me olvide voy a hacerlo al principio: mil millones de gracias a aDeSe y a todas las empresas que han hecho posible que en España se haya podido celebrar de nuevo una feria de videojuegos de este calibre. Sé que estamos en momentos de crisis y ‘bla, bla, bla’, pero nuestro país necesitaba un evento así.

¿Que por qué lo digo? Porque no os podéis ni imaginar la alegría que se veía en las personas que pasaron por Ifema durante el fin de semana. Caras de felicidad no sólo de los jugones, también de sus acompañantes, ya fueran los típicos amigos que iban engañados sin saber muy bien dónde se metían, los padres y madres que acompañaban a sus hijos e incluso abuelos, que cambiaron por un día el parque por el Ifema.

Ha sido un evento muy familiar, más incluso de lo que se haya visto en ferias anteriores. Y eso es una muestra más de que, a pesar de la cada vez más desarraigada creencia de que “los videojuegos son para frikis”, nuestro sector ya forma parte de la vida cotidiana de la sociedad. Se lo pasaron en grande tanto los más expertos con Battlefield 4 como los que simplemente querían disfrutar en compañía cantando con Wii Karaoke U.

Más allá de esto, necesitamos un Madrid Games Week porque es la mejor excusa para que personas de todos los puntos de nuestro país se reúnan en un mismo lugar. Fueron muchas las comunidades online de jugadores que aprovecharon para hacer una quedada y, en muchos casos, conocerse personalmente. Pero también lo hicieron los cosplayers, que pusieron la nota de color, y los pequeños empresarios españoles, quienes presentaron sus ideas a miles de personas, descubriéndonos que un futbolín puede convertirse en una mesa o que los títulos clásicos todavía tienen mucho que decir actualmente.

No hablamos ya de la oportunidad de probar los juegos que llegarán al mercado en los próximos meses, las nuevas PlayStation 4 y Xbox One días antes de su lanzamiento u Oculus Rift, uno de los ‘gadgets’ que más despertó la curiosidad de los asistentes (la cola para experimentar las sensaciones que ofrecen las gafas de realidad virtual era kilométrica). Estas cosas se presuponen en una feria de estas características, aunque tampoco podíamos dejarlas pasar por alto.

Así que desde aquí pido a quien corresponda que no se olvide de nosotros. Que se muevan los hilos que hagan falta para que se renueven los contratos y que en 2014 tengamos una nueva edición de Madrid Games Week. Que no tengan que pasar dos largos años hasta poder asistir a una feria de videojuegos otra vez…

José Carlos Naranjo 

Publicaciones relacionadas

Cerrar