MARCUS FENIX PRESIDENTE

Hace poco, con motivo de las elecciones, tuvimos la feliz idea de preguntaros en una encuesta qué personaje de videojuegos colocaríais en la Moncloa. Vale que Rubalcaba y Rajoy hacen cosas tan extrañas y alocadas como para pensarnos que son seres virtuales, sacados de una consola, o incluso jefes finales de cualquier juego japonés por lo chungo que nos lo ponen. Pero no, os preguntábamos por héroes mucho menos complicados que un político: Bob Esponja, Marcus Fénix, Kratos, Lara Croft, Super Mario y Nathan Drake, estos eran nuestros candidatos. Hoy quiero analizar los resultados de nuestras elecciones al parlamento español videojueguil.

En sexto lugar dejasteis a Nathan Drake. A mí me parecía una elección más que buena: el chulazo de Uncharted 3 tiene planta, relaciones en el extranjero y a poco que se lo plantea encuentra un tesoro. Para sacarnos de la crisis no nos viene mal. Pero pensándolo bien, mejor pasamos de él: es de lavarse poco (la segunda camiseta de la historia más sucia después de la de Bruce Willis en la Jungla de Cristal), más que cazatesoros es un ladronzuelo y a los de Patrimonio no les iba a molar, y al final, en España, gente a la que le guste echar la mano al cofre ya tenemos demasiada. ¡Bien votado, familia!

Super Mario se quedó quinto. Está claro que el momento ZP le hizo daño, un muñeco con cara de Stalin lo tenía chungo estas elecciones. Eso, unido a su afición a las setas, y que de ministro de economía proponía a Yoshi el dinosaurio, os hizo darle boleto. Además, la primera dama siempre anda de juerga de mundo en mundo con Bowser así que… Otro que no pilla Moncloa.

Bob Esponja es más de tele que de videojuegos pero, mira por donde, quedó cuarto. Y se entiende. No hay tipo más surrealista y Patricio tiene madera de político (con quedarse con cara de empanao, no hablar de tu programa electoral y sonreír le vale, ¿os suena?). Después, a base de cangreburguers levantamos la economía. “Bob Esponja absorbe la crisis”, vaya titular.

Os pareció mejor Lara Croft, que se colgó la medalla de bronce. Ya os digo que el día que una mujer acabe de Presidenta yo seré más feliz que Paquirrín con barra libre de chuches. La protagonista de Tomb Raider es especialista en salir de las situaciones más difíciles, los puzles los resuelve como nadie y en una cumbre europea la ponen la primera en la foto fijo. Habría sido una gran elección y la Merkel echaría espumarajos por la boca nada más verla.

En los dos primeros puestos la cosa quedó muy igualada, pero al final Kratos se conformó con el segundo lugar. Muchos votasteis al Dios de la guerra y la venganza, así que teníais ganas de jarana. No sabemos si en vez de ir al Olimpo a dar caña os lo imaginabais dando cera a dos manos en el Congreso, pero el caso es que el héroe que nunca sonríe os convencía para sacarnos adelante. Prefiero pensar que lo votasteis porque tiene mano con los dioses, algo que nos hace mucha falta.

Y como anuncia el titular de este artículo, lo que os gustaría ver por todos los pueblos de España son carteles de MARCUS FÉNIX PRESIDENTE. Estoy de acuerdo con vosotros: su ideología es la de no dejar ningún compañero atrás y no tenerle miedo a nada, es sensible a las emociones pero tiene mano dura para lo que se le viene encima. Además, no le importa lo que le digan sus superiores, es un rebelde, lo que necesitamos para hacernos valer.

¿Quién dice que la realidad es mejor que la ficción? Yo, como vosotros, de Marcus me fío.

 

Tomás McNulty

(Twitter: @TomasMcNulty)


 

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