Marvel v DC: El Amanecer de los Universos cinematográficos

Hubo un tiempo en el que las películas de superhéroes se consideraban para niños, una época en la que ningún actor prestigioso se ofrecía a salir en una producción basada en un cómic, no fuera a ser que no le llamaran ni para hacer de doble de Sandra Bullock. Los tiempos han cambiado, y ahora es la época dorada de las adaptaciones de cómics y superhéroes. ¿Y quién tiene la culpa? Marvel Studios y Christopher Nolan.

Marvel bajo la protección de Disney y DC Comics con la tutela de Warner Bros. ocupan una gran parte de las superproducciones de Hollywood de aquí al año 2020. Para llegar a esta situación en la que los superhéroes han conquistado a los espectadores de todas las edades y gustos ha hecho falta dos nombres que destacan sobre el resto: Robert Downey Jr. y Christopher Nolan.

El director consiguió recuperar a Batman, puede que fuera muy oscuro y que no mostrase al Caballero Oscuro como el detective que es, pero acercó al personaje al gran público, que sólo recordaba al de Adam West y a lo que fuera que hizo Joel Schumacher. Mientras que Robert Downey Jr. consiguió con su encarnación de Tony Stark no sólo triunfar de forma inesperada con Iron Man, sino cimentar todo un universo cinematográfico formado por decenas de películas y más de media docena de series de televisión.

De esta forma, llegamos a la clave principal, la de los universos cinematográficos. Este término extendido por Marvel Studios muy pronto ha sido visto con buenos ojos por otros estudios, como Universal con sus clásicos monstruos de terror, Paramount con Transformers y Waner Bros, tanto con La LEGO película como con los superhéroes de DC Comics.

Sin embargo, de momento el único que ha sabido crear un universo cinematográfico unificado y coherente es Marvel, puesto que mucho me temo que el universo de DC comenzará a hacer aguas muy pronto, debido a sus pésimos cimientos. Así pues, mientras que Marvel se esforzó en presentar uno a uno a sus personajes principales con películas propias, para luego unirlos en Los Vengadores, DC ha depositado su confianza en Zack Snyder, un director que hizo un trabajo fantástico con 300, pero que en El hombre de acero hizo un trabajo sólo aceptable.

Por tanto, DC basa su universo en una película en la que forzaba continuamente la épica, en la que se veía a un Superman irreconocible respecto a los cómics y que ni siquiera arrasó en taquilla. Sin embargo, las esperanzas de los fans se reactivaron al conocer el proyecto Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia, una cinta rodada en 2014 y que se estrenará en 2016, precuela de La Liga de la Justicia y que despierta muchas dudas respecto a su reparto, ya que tanto Ben Affleck, como Gal Gadot y Jason Momoa han sido discutidos en sus papeles.

Pero los problemas de Warner y DC no acaban ahí, sino que el principal problema de este universo compartido es que no tiene quien lo dirija y le dé coherencia, como bien hace Kevin Feige en Marvel Studios, aunque se haya llevado a más de un director por el camino. Así pues, lo más parecido en DC es Zack Snyder, que encadenará El Hombre de acero con Batman v Superman, para luego encargarse de La Liga de la Justicia. Pero, ¿está supervisando Escuadrón Suicida o David ayer tiene plena libertad? ¿Y a Patty Jenkins con Wonder Woman?

Sea como fuera, Warner y DC han decidido actuar de forma totalmente opuesta a Marvel, y ya no sólo por el hecho de incluir a todos sus personajes nuevos en Batman v Superman como presentación para luego darles su propia película de aquí a cinco años, sino también en obligar a que las producciones sean más oscuras, "nolistas" y sin chistes.

Junto a esto, ya no es sólo que no tengan a un responsable de dirigir todo el universo, sino que los múltiples directivos del estudio aún no tienen claro qué enfoque tendrá este universo, por lo que han encargado hasta tres guiones diferentes de Wonder Woman y Aquaman, sin saber por cual decidirse ni orientar a los guionistas. 

Por si fueran pocos los problemas, han decidido plasmar dos universos diferentes, uno para cine y otro para televisión. De esta forma, mientras que el universo televisivo se va extendiendo cada vez más, con crossovers y nuevas series que triunfan (como la magnífica Flash) y otras ya confirmadas (como Supergirl y el crossover entre Arrow y Flash), el cinematográfico sólo actúa para arrebatarle personajes, como ha ocurrido recientemente con Deadshot y Harley Quinn en Arrow.

Por todo ello, mientras que las películas de Marvel afectan a series como Agentes de SHIELD o Daredevil de manera positiva y atractiva para el espectador, la desconexión de DC entre la gran y la pequeña pantalla sólo genera confusión y malestar.

Finalmente, el único consuelo que me queda es que Zack Snyder tiene un año para pulir Batman v Superman, porque Capitán América: Civil War promete ser el acontecimiento más grande de 2016, demostrando que Marvel seguirá ganando la batalla a DC en el objetivo de crear el mejor universo cinematográfico, y eso que no contaba con algunos de sus buques insignia (Spider-Man, Los Cuatro Fantásticos y los X-Men). 

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