Micropagos, ¿siempre son innecesarios?

Micropagos, ¿siempre son innecesarios?

Star Wars: Battlefront 2 ha supuesto un punto de inflexión en un tema que desde hace algún tiempo se venía comentando entre la comunidad de jugadores: los micropagos. Esas transacciones que se realizan para conseguir determinado material y que en algunos casos ofrecen al usuario contenido puramente estético. En otros casos, estos desembolsos desbloquean ítems que les ofrecen una ventaja en sus partidas online o suman al elenco nuevos personajes. La otra opción es dedicar al juego una cantidad inasumible de horas para lograr suficiente moneda virtual para alcanzar estos objetivos sin tener que pasar por caja.

Una situación que a priori puede parecer injusta ya que pareciera que los desarrolladores han encontrado un filón con el que hacernos pasar por caja, incluso tras habernos gastado una alta cantidad en un videojuego. Una postura más entendible si atendemos al concepto de ‘pay to win’, es decir, ‘pagar para ganar’, que hace referencia a esos juegos que premian más el equipo conseguido a golpe de cartera que a la pura habilidad de los usuarios que se enfrentan en partidas online. ¿Pero siempre son innecesarios los micropagos? ¿Nunca deben estar presentes en un videojuego?

En este punto habría que diferenciar en qué experiencia de juego busca cada persona. Si simplemente quiere divertirse en estas partidas o si quieren sumergirse en el mundo online para conseguir inscribir su nombre entre los mejores de la historia. En el primer caso es obvio que cualquier limitación en un título es una losa que no llama a seguir con las partidas. En estos casos, además es inasumible dedicar horas y horas hasta conseguir desbloquear dicho material e inevitablemente habría que pasar por caja.

Si eres de los segundos, cabría hacer un simil con el deporte de élite. Hay que invertir para triunfar, y aquí sí que podría tener sentido gastar para contar con el mejor material para competir en línea. No obstante aquí se abre otro interesante debate, ¿dónde poner el límite? No hay que olvidar que la habilidad también es un punto a tener en cuenta y que permitir que alguien menos talentoso consiguiera las victorias por el simple hecho de haber gastado más dinero no sería algo justo. Sin duda, es un auténtico reto para los desarrolladores buscar ese punto intermedio en el que micropagos y que habilidad se den la mano.

En este caso no estaríamos hablando de un sistema en donde para ser el mejor tengas que pagar, sino que junto a tu habilidad, pudieras adquirir ítems con los que potenciarla mucho más y poder competir con todo el mundo. Una forma de darle utilidad a los micropagos. Mientras, a los otros jugadores, aquellos que simplemente quieren echar una partida de vez en cuando, no deberían encontrar ningún contenido capado que pudiera lastrar su experiencia.

Aunque tampoco hay que olvidarse de otros costes derivados de un videojuego. Por ejemplo el mantenimiento de servidores online que prácticamente aseguran otro título a los usuarios. ¿Quién podría negar que las salas online de Grand Theft Auto V no requieren tiempo y recursos para seguir en pie? En este punto, la presencia de microtransacciones puede ser una buena idea para que estudios, como en este caso Rockstar, se asegure una fuente de ingresos para poder cumplir con esta misión. Eso sí, nunca olvidándose del fin de esta misión: mantener servidores online.

Hacer que el usuario tenga que pagar para recibir buen contenido es una práctica que a la vista está, termina por provocar la reacción de la comunidad, ya sea por unos micropagos para desbloquear personajes o con un sistema de mejora que obliga a pasar por caja o tener que dedicar una alta cantidad de horas. Otra opción en donde las microtransacciones podrían tener cabida es en aquellos videojuegos “gratuitos”  en versión móvil, títulos en smartphones que por una parte permiten disfrutar de una experiencia sin coste alguno y que para mejorarla nos ofrecen la opción de aportar dinero para de este modo financiar el proyecto y poder conseguir mejores resultados.

Estos son algunos de los escenarios en donde los micropagos podrían tener cabida. La conclusión es clara: nunca obligar al usuario que solo quiere jugar para pasar el rato a pasar por caja para conseguir un contenido que en teoría debería tener de inicio al invertir en un videojuego. Y tú, ¿crees que la presencia de un micropago en un videojuego nunca tiene explicación?

Publicaciones relacionadas

Cerrar