OPINIÓN: Cuphead, la exitosa, nueva y a la vez más clásica apuesta de los últimos tiempos

Solo hace unos pocos días desde que se pusiera a la venta Cuphead, un juego muy diferente a lo que estamos acostumbrados a ver actualmente, y que desde el primer día ya se convertía en todo un éxito. Algo, que podría venir condicionado por el hecho de que llevamos oyendo hablar de este juego varios años. Un tiempo que ha ido aumentando las expectativas con respecto a este juego con cada nueva imagen que se publicaba del mismo, o con cada nuevo comentario que realizaban sus desarrolladores.

Sin embargo, pese a que se trate de un título que llevaba desarrollándose casi desde 2010, y que empezó a mencionarse alrededor del año 2014, Cuphead ha sabido adaptarse perfectamente a lo que los usuarios buscaban encontrar en el juego. Algo que, por comparaciones, lleva a pensar directamente en No Man’s Sky, otro gran título con un largo desarrollo a sus espaldas, con el que ocurrió algo muy similar.

Porque, al igual que está ocurriendo ahora con Cuphead, No Man’s Sky también comenzó con un aterrizaje de lo más potente, convirtiéndose rápidamente en uno de los juegos más vendidos durante sus primeras semanas. Desgraciadamente y aunque las primeras críticas no fueron del todo catastrofistas, al final, y una ves superado ese lanzamiento inicial, No Man’s Sky comenzó a recibir todo tipo de comentarios, cada vez más negativos, que acabaron situando al juego en una muy apartada posición.

No obstante, el caso de Cuphead está siendo muy distinto; en gran parte, por la belleza que ha conseguido transmitir, y por su intensa jugabilidad. Porque Cuphead presenta una idea que si se piensa fríamente, es muy extraño que hasta ahora, sea uno de los pocos juegos que ha sabido focalizarla y adaptarla perfectamente. Cuphead busca devolver al jugador a aquellos años en los que la animación se realizaba completamente a mano, sobre un papel, y en los que la música era uno de los puntos fuertes que acompañaban a la narración.

Una era de lo más nostálgica que StudioMDHR ha sabido introducir perfectamente en su juego, y combinar con una dificultad algo más elevada a lo que suelen presentar los juegos actuales. Una dificultad, que en realidad se encuentra sobre todo en la percepción del jugador, a quien se le exige algo más de habilidad, así como unos buenos reflejos. Algo que podría diferenciar este título de ese nuevo género que busca complicar lo más posible la experiencia de juego, y que surgió gracias a otro título que ha terminado convirtiéndose en todo un referente en la historia de los videojuegos, Dark Souls.

Porque el momento en que From Software y Bandai Namco decidieron lanzar este título, que se anunciaba bajo el eslogan “Prepárate para morir”, no pudo ser un momento mejor. Ya fuera porque los jugadores buscaban un título que los pusiera a prueba y ofreciera un desafío constante, o porque quisieran encontrar una aventura más oscura. Fuera cual fuera el motivo, esta dificultad y esos jefes de nivel que parecían imposibles de destruir, acabaron creando un estilo de juego distinto. Un tipo de juego, que sería imitado y ofrecería nuevas propuestas de lo más diferentes, ahora que se había visto que existía en el mercado un gran hueco con jugadores impacientes por que llegaran a sus manos obras más desafiantes.

Y de momento, todo parece indicar que Cuphead podría vivir un recorrido muy similar al de Dark Souls. Porque, como ya pasara con el anterior, este juego parece haber llegado en el momento correcto, y ofrece una experiencia que si bien no acaba de ser algo completamente nuevo, sí es algo distinto. Algo, que de nuevo da la impresión de haberse estado desarrollando, pensando en un tipo concreto de usuario. Uno que, si bien siempre ha estado ahí, cada vez es mucho más visible. Un jugador, que todos tenemos dentro y que nos hace recordar con gran nostalgia títulos y consolas más clásicas, que están volviendo a la vida. Por parte de Nintendo, en un formato mini; que no solo va dirigido a quienes ya disfrutaran de estas plataformas en un primer momento, sino también a unas nuevas generaciones que parecen buscar  también una mayor variedad en un mercado, que ya de por sí, ofrece una oferta de lo más variada.

Sin embargo, y aunque de momento, tanto las ventas del juego, como las críticas positivas que está recibiendo Cuphead parecen indicar que de aquí podría aparecer un nuevo filón de nuevos Cupheads, todavía es muy pronto para embarcarse en esta predicción. Sobre todo, porque al mismo tiempo también se está viendo el tremendo éxito que está teniendo otro tipo de juego bastante actual, PlayerUnknown’s Battlegrounds. Un juego que también parece que va a empezar a crear tendencia, sobre todo ahora que ha logrado superar la línea de los dos millones de usuarios simultáneos.

No obstante, regresando a Cuphead, y al comienzo del artículo, parece algo extraño que no haya sido hasta ahora, que un juego haya intentado apostar por un planteamiento tan sencillo, y al mismo tiempo tan complejo, como es el que ofrece Cuphead: Niveles repletos de plataformas y enemigos a eliminar, y jefes finales, cada uno con sus mecánicas propias y sus distintas fases antes de ser eliminados. Todo ello, combinado con una jugabilidad que invita a disfrutar del título en compañía de una segunda persona. Y sin olvidar un estilo artístico único y maravilloso, acompañado de unas melodías de hace tiempo que ya intentaron dejar caer, también con bastante éxito, sagas como Bioshock; o Fallout, con su estupenda radio.

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