OPINIÓN: El fenómeno Battle Royale invade el sector móvil

Pese a que la idea no era ni mucho menos original, PlayerUnknown’s Battlegrounds fue el que dio el pistoletazo de salida a los hoy tan frecuentes Battle Royale. Lo hizo a principios de 2017 y apenas precisó de unos meses para consolidarse como una de las grandes sorpresas del año incluso con su versión de acceso anticipado. Poco después de su lanzamiento ya era el nuevo fenómeno de la industria del videojuego, que muchos no tardaron en replicar con resultados desiguales.

El estudio que mejor captó la fórmula de Bluehole Studio fue Epic Games, que añadió a su ya popular Fortnite una modalidad independiente que permitía los mismos enfrentamientos multitudinarios y, además, de manera completamente gratuita y en las principales plataformas del mercado. Con estos condicionantes, no resulta extraño que en solo unos meses se haya acercado peligrosamente al éxito de PUBG e, incluso, haya superado momentáneamente a su referente en lo que respecta al número de visualizaciones.

Teniendo en cuenta los ingresos que el Battle Royale está generando a ambas compañías, no debería extrañarnos que otras desarrolladoras hayan optado por seguir sus pasos cual ratón tras el flautista de Hamelín. Hunt: Showdown, que en estos momento se encuentra en el early access de Steam de la mano de Crytek, es un buen ejemplo de ello. Sin embargo, no es el único. Islands of Nyne, la fusión perfecta entre Crysis y PUBG, o SOS, de temática muy similar a Los juegos del hambre dada su ambientación televisiva, son también algunos de los títulos en los que podremos sumergirnos próximamente.

Virtual Battlegrounds, de nombre sospechosamente similar al videojuego de Bluehole, hará lo propio en un entorno de realidad virtual, mientras la expansión Dying Light: Bad Blood explotará el concepto con un número menor de jugadores pero con incontables muertos vivientes. Aunque en los últimos meses también han destacado proyectos como The Darwin Project, presentado durante el pasado E3, lo cierto es que muchas de las expectativas de los jugadores se encuentran ubicadas en Red Dead Redemption 2.

Rockstar Games aún no ha anunciado nada al respecto, pero las especulaciones giran en torno a la posibilidad de que la desarrolladora opte por una modalidad Battle Royale en la vertiente online del título. De confirmarse, podríamos estar ante uno de los grandes competidores de Fortnite y PlayerUnknown’s Battlegrounds si tenemos en cuenta la popularidad que Grand Theft Auto Online, de la misma compañía, sigue albergando tantos años después de su lanzamiento.

De momento, tanto Bluehole Studio como Epic Games continúan buscando maneras de expandir su éxito sin prestar mucha atención al resto. La prueba la hallamos en sus recientes adaptaciones para móviles, un sector en el que este tipo de shooters multitudinarios aún no había hecho demasiada incidencia y que, curiosamente, ha recibido ambos videojuegos en apenas unos días. ¿Coincidencia? Desde luego no lo parece. La primera posición está en juego y ninguno de los estudios renunciará a ella.

Si el concepto de Battle Royale ha funcionado tan bien en ordenadores y consolas, ¿por qué no intentar llevarlo a smartphones y tablets? Dicho y hecho. Ambas compañías han estrenado, recientemente, PlayerUnknown’s Battlegrounds Mobile y Fortnite en sus versiones de prueba. Mientras el primero puede jugarse ya en Android e iOS, el segundo solo es accesible por el momento en los dispositivos de Apple mediante invitación previa. En cualquier caso, Epic Games ha logrado superar la barrera del millón y medio de jugadores en apenas unos días.

Estas primeras cifras evidencian el interés de los usuarios en disfrutar este tipo de experiencias en plataformas menos convencionales, al menos desde el punto de vista tradicional. Además ajustar el apartado gráfico, tanto Epic como Bluehole han tenido que esmerarse a adecuar la jugabilidad a dispositivos técnicamente muy diferentes a los originales. Los resultados, a tenor de los primeros reportes de los jugadores, parecen bastante satisfactorios en lo que respecta a los controles.

También en lo puramente visual, si consideramos las limitaciones de los móviles respecto a la consolas y sobre todo los ordenadores. Pese a la buena acogida de ambas versiones beta, la comunidad también ha detectado un detalle de lo más curioso en PlayerUnknown’s Battlegrounds Mobile. En las primeras partidas, los usuarios detectaron que el nivel de dificultad era asombrosamente bajo y, al parecer, era debido a que los contrincantes no eran seres humanos sino bots.

Una decisión, de la que no se informaba al jugador, orientada a facilitar el contacto con una jugabilidad renovada a la que no todos podrían acostumbrarse en condiciones normales. Solo el tiempo dirá si estos cambios y, sobre todo el soporte, acaban siendo del gusto de los jugadores, de los que dependerá el futuro del fenómeno Battle Royale en la industria de la telefonía móvil. Si las adaptaciones de estos dos grandes referentes acaban asentándose veremos, sin ningún género de duda, nuevas aportaciones de otras muchas compañías. Por supuesto, ninguna dudará en subirse al carro una vez más. ¿Hasta dónde llegará este modo de juego?

Javier Castillo

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