OPINIÓN: Los retrasos en los lanzamientos de los videojuegos

Aprovechando la noticia del nuevo retraso de Ni No Kuni 2: El renacer de un Reino hemos decidido hablar sobre lo que supone que un videojuego no salga a la venta en su fecha de lanzamiento estimada. Cabe recordar que el título de Level-5 iba a salir a la venta en noviembre de 2017 y después de ello se fijó una nueva fecha en enero de 2018. Desde Bandai Namco han confirmado lo que se venía rumoreando desde hace algunas semanas y es que el título se ha retrasado de nuevo hasta el 23 de marzo.

Cuando un videojuego retrasa su puesta en escena normalmente acostumbra a ser por la necesidad del estudio a la hora de perfilar algunos de sus apartados, así como solucionar posibles problemas que han surgido en los últimos compases de su desarrollo. Un retraso de dos-tres meses no supone un gran cambio en los planes del estudio, aunque sí el tiempo suficiente para perfeccionar todo aquello que necesita retoques o mejoras.

Otro problema que en muchas ocasiones da lugar al retraso de los lanzamientos es el temprano anuncio del propio videojuego o en su defecto de su fecha de lanzamiento. Uno de los últimos ejemplos de esta situación la protagoniza por ejemplo Crackdown 3, ya que como declaró el propio Phil Spencer, quizás habían presentado el juego con más antelación de la debida. En cualquier caso un retraso de estas características tampoco supone la perdición para un estudio, menos si las manos que hay detrás trabajan concienzudamente con el proyecto que tienen entre manos. Al fin de cuentas lo que acaba importando es el resultado final del videojuego, y la espera habrá merecido la pena si romper los planes de lanzamiento concluye con un lanzamiento más lejano en el calendario pero llega acompañado de un gran título.

 

Tomar la decisión de retrasar un videojuego no tiene que ser difícil, pero en muchas ocasiones el usuario final no se pone en la piel del estudio que lo está desarrollando y únicamente se piensa en poder disfrutar del juego cuanto antes. Red Dead Redemption 2 era uno de los lanzamientos más importantes que a principios de año teníamos fijado en el calendario de 2017, pero finalmente Rockstar decidió demorar su estreno hasta 2018. Es posible que el juego pudiese haber salido a la venta durante los últimos meses del año, pero de haber sucedido probablemente el juego no hubiese contado con la experiencia online del mismo o incluso hubiese presentado menos contenido en su modo de un jugador. Todo esto son suposiciones, pero cuando el estudio decidió retrasar el que podía haber sido uno de los lanzamientos más importantes del año es que tenían sus razones. Sí, de haberse cumplido los plazos es muy probable que ya podríamos estar jugando al título western, pero de lo que estamos seguros es que el próximo año lo disfrutaremos con el acabado y la puesta en escena que Rockstar desea presentarnos.

 

El problema de los retrasos viene cuando el estudio no tiene ideas o no ve la forma para concluir el desarrollo de sus proyectos. Aquí podríamos citar al desaparecido Dead Island 2. Al título de zombies además se le suma el problema de haber pasado por las manos de diferentes estudios, así como diversas cancelaciones y recuperaciones del proyecto. El título fue presentado en el E3 2014 con un gran tráiler acompañado de The Bomb, el tema musical de Pigeon John. Desgraciadamente aquel llamativo vídeo no se vio acompañado de una propuesta interesante o novedosa a nivel jugable y su desarrollo se pospuso en varias ocasiones y ya a día de hoy parece imposible que llegue a salir a la luz.

No podemos concluir este artículo sin recordar otros casos de retrasos sonados como el de The Last Guardian. El título de Fumito Ueda ha pasado una década en la recámara y finalmente ha salido a la venta para PlayStation 4 incluso tras haber caído en el olvido para muchos jugadores. Una situación similar nos encontramos con el lanzamiento de Final Fantasy XV, título que incluso cambió de nombre con el paso de los años.

 

En definitivas cuentas, un retraso en la fecha de lanzamiento de un videojuego es algo que suele dañar cuando los usuarios esperan el mismo como agua de mayo, pero si el estudio aplica esos meses de más para concluir el proyecto como es debido es más que aceptable que esto suceda. Por el contrario, con el paso de los años también nos hemos topado con ciertos lanzamientos que no han arreglado absolutamente nada y cuando los juegos han llegado a las tiendas han acabado siendo todo un desastre.

 

Como de costumbre nos interesa conocer tu opinión sobre el tema, por lo que te invitamos a contarnos cuáles son los retrasos en las fechas de lanzamiento que más te han afectado en los últimos años. De esta manera nos puedes comentar cuáles de esos retrasos han merecido la pena por el acabado final del juego, así como el caso contrario. Ya sabes que puedes hacerlo tanto en el cuadro de comentarios de este mismo artículo o por redes sociales.

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