Opinión: Rodeados cada vez por más programas de suscripción

Rodeados cada vez por más programas de suscripción

Actualmente nos encontramos en un momento en el que, poco a poco, la mayoría de servicios ha empezado a convertirse al modelo online, y a pasar a situarse en la nube. Y poco a poco, también, hemos empezado a pagar por todo aquello que hasta hace algunos años, a muchos se nos antojaba como algo imposible. De hecho, ahora ya estamos tan acostumbrados a tener que desembolsar una cantidad de dinero fija todos los meses por disfrutar de un servicio en particular, que ya casi nadie se lleva las manos a la cabeza cuando le piden, primero pagar por un producto, y a continuación, tener que pagar todos los meses para poder disfrutar de ese producto.

Porque actualmente nos encontramos en un mundo en el que las suscripciones de todo tipo han acabado transformando el mercado en algo completamente distinto a lo que podíamos ver hace un tiempo. Y por supuesto, si tenemos que pagar por escuchar música online, por poder disfrutar de inmensos catálogos de películas, o de cualquier serie en cualquier momento, también toca hacer lo propio con los videojuegos.

Y si alguien decide que no está del todo dispuesto a desembolsar una cantidad “extra” para poder jugar a un nuevo título, hace algunos años podías adquirir un juego y no conectarte a Internet. Hoy en día, cada vez son más los títulos que en el reverso de su caja presentan un mensaje que nos advierte de que, si no estamos dispuestos a adquirir además una suscripción para el servicio online de la consola que sea, no podremos disfrutar del juego en cuestión.

Y cada vez parece que estos “servicios” que, no nos engañemos, presentan un gran número de ventajas, que se nos intentan destacar por encima de sus inconvenientes, van creciendo y multiplicándose. Porque ya no se trata solo de Xbox Live Gold o PlayStation Plus. Sino que ahora, incluso Nintendo ha decidido empezar a cobrar por un servicio que había ofrecido siempre de forma gratuita. Algo que, ya desde el primer momento en que se anunció, empezó a recibir todo tipo de protestas porque hasta ese momento, a nadie se le había ocurrido que la compañía nipona pudiera decidir que ella también quería cobrar por ofrecer un servicio online de calidad.

No obstante, en los últimos tiempos estos servicios de suscripción no solo se encuentran adscritos a la plataforma en cuestión. Sino que otras compañías, como Electronic Arts, llevan apostando desde hace algún tiempo por una suscripción mensual, EA Access, que permite a sus usuarios acceder a un gran número de títulos de esta marca de forma gratuita. Eso sí, en el momento en que decidamos cortar la línea de nuestra suscripción, o concluya esta, dejaremos de poder acceder a todos esos juegos que, no obstante, seguirán apareciendo en nuestra biblioteca.

Además, este servicio no solo se reduce a consolas, sino que también está disponible en PC a través de Origin Access. Un modelo de negocio que desde EA ya ven como el futuro de los videojuegos. Lo que no significa que dentro de poco tan solo podamos disfrutar de ellos a través de suscripciones de este tipo; sino que estarán mucho más presentes e incluso pueden modificar todavía más la forma de ver esta industria. Y echando la vista atrás, esta idea de cambio no parece tan descabellada.

Por otro lado, volviendo a las suscripciones de Sony y de Microsoft, en cuanto a la primera, sin ningún tipo de anestesia se anunció que a partir del próximo mes de septiembre, iba a subirse hasta 10€, el precio de la suscripción a PlayStation Plus. Un aumento que, pese a lo que llegó a incomodar a muchos jugadores, poco después acabó llevando a estos de la etapa de ira, a la de aceptación. Sobre todo por dos motivos. El primero, el anuncio que hizo Sony a todos los que necesitaran un tiempo para asimilar que iban a tener que pagar más por poder jugar online, con la noticia de que, por un tiempo limitado, podríamos adquirir 15 meses de PlayStation Plus, por lo que, de momento, cuestan 12 de ellos; es decir, por 49,99€. El segundo, que a los jugadores de Sony no les va a quedar más remedio que adaptarse rápido a este nuevo cambio si quieren continuar disfrutando de todas las ventajas que ofrece PlayStation Plus.

Aun así, lo que no se acaba de explicar es el porqué de esta subida en el precio de la suscripción, sobre todo ahora. Porque cuando se dio el salto de PlayStation 3 a PlayStation 4, la mejora del servicio online de Sony fue considerable. Sin embargo, ahora este aumento llega sin ningún tipo de explicación de por medio.

En cuanto a los usuarios de Microsoft, hasta hace poco solo podían suscribirse a Xbox Live Gold. Un servicio que, de nuevo, es necesario si queremos disfrutar de cualquier juego que requiera de conexión a Internet. Algo que, en el mundo actual donde los títulos multijugador competitivos se encuentran a la orden del día, es algo más que obligatorio. Sobre todo porque, ya no se salva prácticamente ningún juego de una necesidad constante de estar conectado a la red.

Y a esta suscripción se le añade otra, porque hace poco, desde Microsoft decidieron que no era suficiente con que los jugadores tuvieran que estar suscritos de manera constante a un servicio sin el cual no podemos acceder al juego online. Y por ello, decidieron crear Xbox Game Pass, una suerte de biblioteca de juegos, tanto de Xbox One como retrocompatibles, que va actualizándose mes tras mes, y que, al igual que ocurre con EA Access, o con los juegos que “regala” PlayStation Plus cada mes, al dejar de pagar por dicha suscripción, dejamos de poder disfrutar de estos juegos. Una nueva suscripción mucho más opcional y para nada obligartoria; de momento.

No obstante, como ya se ha dicho, el precio de estos servicios no viene en vano. Porque, por una parte, y a pesar de que sea casi una obligación para su jugador, tanto Sony como Microsoft intentan compensar este pago ofreciendo un servicio con todo tipo de actualizaciones para evitar hasta el más ínfimo problema, y ofertando, o permitiendo probar de forma gratuita por un tiempo, todo tipo de juegos. E incluso, por la parte de Microsoft, la suscripción a Xbox Live podría decirse que compensa. Ya que, a pesar de ser necesaria, como ya se ha apuntado, para el juego online, viene con cuatro títulos totalmente gratuitos cada mes.

Por lo tanto, al final este mundo de suscripciones en el que nos ha tocado vivir solo puede verse como una curiosa espada de doble filo atada a nosotros: Por una parte no podemos desprendernos de ella a pesar de las molestias que pueda causar. Pero, por otro lado, al final, una vez te acostumbras, puedes disfrutar de algunas ventajas bastante a tener en cuenta.

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