Películas basadas en videojuegos, mala combinación

El cine y los videojuegos llevan mucho tiempo teniendo una estrecha relación. Durante los últimos años han sido muchas las películas o sagas cinematográficas que han dado el salto al ocio electrónico con una fortuna diversa. El paso contrario, el del videojuego a la gran pantalla, por desgracia, nunca ha sido tan exitoso.

Grandes sagas de videojuegos han dado el paso al medio cinematográfico y las críticas que han cosechado han sido, casi sin excepción, demoledoras. Tomb Raider (con nada menos que Angelina Jolie como protagonista), Resident Evil, Max Payne o Hitman son solo algunos ejemplos de malas películas basadas en videojuegos o que, al menos, respetaron en poco a las obras originales.

Guardo, sin embargo, un buen recuerdo de Silent Hill. Sin ser fiel al primer videojuego de la franquicia, la película canadiense tenía unas virtudes que otras no supieron captar: la tensa atmósfera del pueblo más famoso de la historia del mundillo.

Ahora, en pleno 2016, seguimos cruzando los dedos para que, de una vez por todas, tengamos una dichosa película basada en un videojuego que esté bien. Tenía esperanzas puestas en este año, pero la cosa tampoco ha empezado muy allá. Ratchet & Clank, que ha tenido un fantástico juego para PlayStation 4 ha sido vapuleada por la crítica y Angry Birds no ha corrido mejor suerte.

Quedan dos platos muy fuertes para este año. Warcraft: El origen presenta un apartado técnico tremendo y tenemos ganas de comprobar si será capaz de respetar la obra de Blizzard y transmitir sensaciones positivas a los amantes de legendario videojuego. El otro plato fuerte es, por supuesto, Assassin’s Creed.

Hablamos de una de las sagas más exitosas de la última década, por lo que su adaptación cinemaográfica debería estar a la altura. Una vez hecho público su primer tráiler, sin embargo, se me ha venido el mundo encima. La época pasada luce bien, pero el avance no deja de mostrar acrobacias más propias del Circo del Sol que de la saga de Ubisoft. Pero es en la parte del presente (que ocupará, tal y como sus responsables han confirmado, la mayor parte del film) donde la cinta patina por completo. Todo es diferente al juego que nos enamoró. Todo parece muy artificial. Y, sobre todo, ¿qué diablos es ese brazo gigantesco que agarra a nuestro protagonista?

Todavía queda más de medio año para que Assassin’s Creed llegue a los cines de todo el mundo. Seguramente lo hará con el éxito de taquilla que pocas adaptaciones de videojuegos han logrado, pero las primeras sensaciones son verdaderamente negativas. Assassin’s Creed ha dejado un legado muy amplio, con una gran variedad de historias y algunas de ellas a un nivel soberbio. Fassbender, no obstante, ha decidido hacer su propia historia y, por el camino, inventarse detalles argumentales del presente.

Aún cruzo los dedos para que llegue el día en que un videojuego llegue al cine con una adaptación que deje con la boca abierta no solo a los fans, sino al público general. Cruzo los dedos para que se dé algún detalle más de la película de The Last of Us. Porque sí, queridos lectores, creo que ninguna película basada en un videojuego conseguirá críticas positivas hasta que la obra de Naughty Dog vea la luz.

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