Reconócelo, el que inventó las reservas y pre-reservas de videojuegos es un genio

No, no se admiten peros.

Un bello paisaje de No Man's Sky

Como ocurre en todas las industrias, siempre está esa persona que tiene una idea brillante y los demás, angustiados porque no se les hubiera ocurrido a ellos primero, no saben hacer otra cosa más que copiar dicha idea. Así pues, en un mundo que no es nada original, nació el maravilloso concepto de las reservas y pre-reservas que se han convertido, a día de hoy, en una forma muy cómoda y muy rápida de recuperar el dinero invertido en un juego incluso antes de su salida.

No obstante, lejos de ser un sistema claro y transparente, las reservas de juegos han causado numerosas polémicas a lo largo de la historia, una de las más conocidas tiene que ver con No Man’s Sky de Hello Games. Aunque a día de hoy es un juego muy completo gracias a sus últimas actualizaciones, no lo era tanto a su salida y el inclumplimiento de varias de sus promesas, hicieron que la cantidad ingente de reservas y pre-reservas hechas a causa del hype causado se convirtieran en numerosísimas devoluciones del título y el consecuente cabreo de los compradores.

Pero hay que reconocer que la idea de las pre-reservas es una forma genial de hacer dinero, pues es vender un producto sin que el producto exista aún, lo que reporta notables beneficios y aún más fama a los juegos que todo el mundo reserva. Puede ser verdad que las reservas no sean demasiado necesarias en la mayoría de los casos, sobre todo porque no estamos hablando de cosas que se agoten per se (algunas ediciones coleccionista o especiales, sí podrían terminarse cuando son limitadas), sino de títulos que nos llegarían igualmente a las manos, de una forma u otra.

Es cierto que, antiguamente, las reservas tenían más sentido, sobre todo en lo que concierne a juegos con un nicho de mercado muy pequeño y que salían a cuentagotas. La reserva, en estos casos, actuaba como medio preventivo que te aseguraba que ibas a recibir una copia de ese juego sí o sí, sin importar el número de ventas totales que el título llegase a tener o, incluso, pasado un tiempo, este dejaba de venderse porque nadie lo compraba.

Imagen de la reserva de Cyberpunk 2077

En lo que a mí respecta, las reservas me parecen una muy buena idea y tengo que reconocer que «su inventor» apuntó una estratagema comercial de oro, pero no siempre las uso y creo que no siempre son la mejor forma de hacer las cosas. ¿Por qué? Pues porque no necesitamos que nadie nos engañe vía hype mostrando un juego que no va a ser, mucho menos que se exagere el precio de algunas reservas para que dos o tres meses después el precio del juego sea sustancialmente inferior, más si hablamos del mundo PC.

Desde mi punto de vista, las reservas son un mal menor y relativamente necesario que permite a muchos estudios y compañías medir el alcance y el interés que tiene y causa un juego, aunque pueden llegar a convertirse en un mal mayor cuando se trata solo de sacar un beneficio económico previo «engaño» al consumidor. Raras veces un estudio que obra así queda impune de su pecado, perjudicándose solo a sí mismo y a sus beneficios. Es por esto que considero que las reservas de juegos deben de ser una medida de apoyo a la industria y no una vara de medir por la cual las empresas deciden el pre-éxito de un determinado juego.

Mario Arias

Recolector incansable de contenedores de corazón y piezas de la Trifuerza, emisario de la Diosas en la Tierra de Hyrule y adorador de la Luz de la Espada Maestra. Me defino como Nintendero de corazón y Tolkiano de-mente. Studio Ghibli es mi religión.

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