Rankingitis obtusa

Antes de que se os atraganten las uvas os vais a tragar estas palabras. O no claro, siempre podéis dejar de leer aquí (no, no no… no os vayáis…jo). Y es que es llegar el fin de la temporada y los medios nos llenamos de algo que nos encanta, a lo medios y a vosotros: las listas (o los ránkings).

Y junto con el nacimiento en exceso de las listas también prolifera un animal que vive de ellas: las rémoras… digo, los debates en los comentarios.

Servidor, que lleva un buen puñado de años escribiendo en la red, con una de las cosas que más disfruta es de poder leer los comentarios de los textos que escribimos para saber qué pensáis vosotros que los leéis y poder debatir, compartir opiniones, recomendaciones… pero hay veces que entran unas ganas tremendas de daros una collejita con cariño y hablarlo mientras os invitamos a una caña. 

No solo porque por desgracia en alguna ocasión la educación brille por su ausencia en cuyo caso la ignorancia frente a esos comentarios es la mejor opción. Sino porque hay ratos en los que perdemos el norte y dejamos de entender los objetivos de ciertas cosas.

Un objetivo cuando se hacen listas (o ránkings) y es uno de los fundamentales, es mostrar una serie de juegos, películas, canciones, libros que se deben disfrutar sí o sí, pasen los años que pasen. ¿Significa que todo lo que está fuera de la lista no es disfrutable? Por supuesto que no. Y ahí entra vuestra ayuda en los comentarios, en el poder tener un púlpito desde el que no hay que vociferar sino proponer.

El segundo objetivo de una lista es divertirnos, montar un debate de bar, jugar. Pero cuando nos salimos del camino, cualquier debate se vuelve tedioso.

Y aquí entran los temidos criterios a la hora de elegir los juegos de una lista. Siempre deben entrar en este tipo de ránkings productos que puedan ser muy disfrutados o que nos cambien o que tengan un elemento muy diferenciador que no hayamos visto en otros juegos… independientemente de que luego ese juego no nos guste personalmente.

Pongamos por caso que yo llevara sin comprar un FIFA desde FIFA 9 (historia no basada en hechos reales… ejem) por aquello de primar la variedad en la colección. ¿Sacaría a la entrega FIFA de un ránking de los mejores del año? No. Porque realmente es uno de los mejores del año independientemente de que yo no lo juegue.

Segundo ejemplo: como fanático incondicional de Gears of War (historia claramente inspirada en personajes reales) este año se disfrutó cual David el Gnomo de Gears of War: Judgment. ¿Está el título entre los 10 mejores del año? No. Y es que el fanatismo sí que me deja ver el bosque.

Con todo esto en mente, no os olvidéis de ir votando todos los días en la AlfaBetaCHAMPIONS pero recordad que esto lo hacemos por divertirnos, por charlar y compartir con gente igual de apasionada por los videojuegos que nosotros, nuestras ideas y experiencias. Recordad que esto es AlfaBetaJuega, y una de nuestras esencias la tenemos puesta en el nombre: JUEGA.

Nota de autor (como si el resto de la columna no lo fuera): Si os apetece poner en los comentarios uno de vuestros 10 del año que no encontréis habitualmente en las listas os invito a compartirlo. Empiezo yo: The Wonderful 101.

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