Tecnologías y etiquetas

Hoy mismo publicábamos el análisis de Spirit Camera: La Memoria Maldita, el nuevo juego de Nintendo 3DS que hace uso de la realidad aumentada de la consola. Y si lo has leído, te habrás dado cuenta de lo que nos ha parecido: una aventura interesante, aunque aún por pulir. Pero no queríamos dejar pasar la opinión de entender lo que ese lanzamiento representa.

Spirit Camera, incluso con sus fallos, demuestra que las nuevas tecnologías, generalmente asociadas a los jugadores más casuales o juveniles, pueden dar mucho juego para todos los públicos. ¿Está reñido un sensor de movimiento o una realidad aumentada con una historia profunda o una jugabilidad innovadora? No, para nada.

Y Spirit Camera no es el único que lo demuestra. En lo que llevamos de generación, hemos visto como algunas aventuras de Kinect y PS Move, como por ejemplo Sorcery, proponían un estilo muy jugón. Incluso en casos como este último, claramente enfocados a los más pequeños.

Dicho de otro modo, nos da la impresión de que, lejos de ser una moda pasajera (como señalan algunos), estas nuevas tecnologías pueden dar mucho de qué hablar y quedarse con nosotros, más allá de que por el momento se hayan enfocado más con el ejercicio o los saltos. Esta misma semana hemos visto también el nuevo Steel Batallion, que aunque con sus problemas de control, también apuntaba en esa misma dirección.

¿Nos presentará la nueva generación por venir aventuras de terror, acción o épicas que hagan uso de las nuevas tecnologías intentando llegar a todo tipo de públicos? Estamos convencidos de que sí. Más aún si las próximas consolas las traen de serie, como parece que será. Así ya nadie podría etiquetar unos géneros u otro en función a un estilo. Y muchos jugadores “hardcore” tampoco tendrían excusas para no sacar el máximo provecho a Kinect, Move o, en el caso de las portátiles, la realidad aumentada. Siempre es mejor abrir puertas que cerrárselas…


 

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