Un derbi trasladado a las consolas

El fútbol es un deporte en el que existe una poderosa rivalidad. No solo por lo que ocurre en el terreno de juego, sino por lo que pasa más allá del césped, en el exterior del ámbito deportivo. Barcelona-Real Madrid-Atlético, Bayern Múnich-Borussia Dortmund, Chelsea-Liverpool… En todas las ligas hay confrontaciones peligrosas, que conllevan un enfrentamiento más allá de lo meramente futbolístico. ¿De verdad es absolutamente necesario? 

Al parecer, sí. Y no hablamos solamente de un partido de fútbol. La rivalidad por el deporte se traslada hasta distintos ámbitos de manera realmente inquietante: los derbis futbolísticos también han llegado a las consolas. En los últimos días hemos podido ver cómo se reavivaba una guerra que llevaba un tiempo silenciada: PES vs FIFA. Evidentemente, algunos estaréis pensando: “Oye, Juan. ¿Qué hay de raro en que FIFA y PES compitan por el reinado futbolístico en las consolas?”. Buena pregunta. 

No hay nada de raro en que exista una competencia en el ámbito de los simuladores de fútbol. De hecho, es algo bueno; realmente bueno. Una competencia poderosa provoca que las compañías no se relajen a la hora de ofrecernos la mejor experiencia con su producto y que después el público elija cuál es la mejor o cual se adapta más a sus gustos. Hasta ahí, ganamos todos. El problema, amigos míos, lo encuentramos en cuanto esta competencia se endurece hasta el punto de crear cierta polémica. ¿A alguien le gusta ver a su equipo favorito envuelto en una tangana y acabar con algún que otro expulsado? Pues esto es lo mismo. 

Konami ha sido la que, en esta ocasión, ha vuelto a abrir fuego. Sin embargo, esta batalla es algo que viene desde muy lejos, y no está únicamente arraigada al fútbol. Hay ciertas estrategias publicitarias que se basan en ensalzar un producto en detrimento de otro, aunque se apliquen argumentos que no estén del todo justificados. PES y FIFA han vivido situaciones dispares en torno a su trayectoria en las consolas: unas veces arriba, otras abajo. Ambos han tratado de llevar la competencia al máximo, como si de un derbi se tratase. Pero en los derbis también hay fútbol, también hay espectáculo más allá de las palabras.

La mejor estrategia para ganar no debe ser la de tratar de desestabilizar al contrario. Tanto PES como FIFA gozan de grandes cualidades que hacen de su estilo algo único que pueda convencer al público. Evidentemente, siempre habrá uno de los dos que tenga que destacar por delante del otro; la liga no la pueden ganar dos equipos, ¿verdad? Creo que hemos llegado a unos límites en el que el deporte se está convirtiendo en un espectáculo que engloba muchos aspectos ajenos al disfrute de la parroquia. Y, lamentablemente, es algo que parece estar trasladándose a las consolas. 

No tengo nada en contra de PES, y tampoco de FIFA. De hecho, he sido un gran seguidor de ambas franquicias a lo largo de mi experiencia como jugón. Me encanta el fútbol, al igual que me encanta poder disfrutarlo en mi consola, con mis amigos. Pero es precisamente eso: fútbol. Todo lo que se acerque a un excelso realismo de la práctica futbolística será bienvenido, venga de Konami, de Electronic Arts o de cualquiera que se precie. No pienso que la respuesta a las carencias esté en criticar al vecino o anclar la vista en el pasado. A veces es mejor tratar las cosas como lo que realmente son y ponerles solución mirándolas directamente a la cara, en lugar de reflejarnos en lo que hacen otros.
El fútbol no consiste en una batalla en la que yo te meto el dedo en el ojo y tú me devuelves una colleja. El fútbol es espectáculo y emoción. También en las consolas. 

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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